Se espera que los senadores emitan el primero de dos votos de procedimiento destinados a anular el veto de Trump, después de que la Cámara de Representantes votó con éxito para revocarlo el lunes

Reuters

Se espera que los senadores republicanos del Congreso estadounidense tomen medidas para anular el veto del presidente, Donald Trump, a un importante proyecto de ley de defensa en una rara sesión del día de Año Nuevo el viernes, dándole la espalda al mandatario a 20 días de que deje el cargo.

Los legisladores republicanos han apoyado en gran medida a Trump en sus cuatro años en la Casa Blanca. Pero desde que perdió la reelección, el presidente los ha criticado por no respaldar sus afirmaciones infundadas de fraude electoral, por rechazar su exigencia de que aprueben cheques de ayuda COVID-19 mayores, y por avanzar hacia la anulación del veto.

El Senado, de mayoría republicana, tiene previsto reunirse al mediodía de Washington (1700 GMT) para retomar los debates sobre la Ley de Autorización de Defensa Nacional (NDAA) de 740.000 millones de dólares, que Trump no quiso promulgar porque no deroga ciertas protecciones legales para las empresas de tecnología.

Se espera que los senadores emitan el primero de dos votos de procedimiento destinados a anular el veto de Trump, después de que la Cámara de Representantes votó con éxito para revocarlo el lunes. Si eso tiene éxito, el Senado realizará una segunda votación de procedimiento seguida de una votación final sobre la aprobación en su último día de sesión el sábado.

Los demócratas, que en una alineación inusual con Trump apoyaron su pedido de pagos directos de ayuda de 2.000 dólares, esperaban usar la NDAA para forzar una votación rápida sobre un proyecto de ley que autorizaba los cheques, lo que les daría a los estadounidenses más fondos que los 600 dólares que vienen ahora. Algunos republicanos también respaldan pagos mayores.

Pero el líder republicano del Senado, Mitch McConnell, anuló el esfuerzo, vinculando cheques más grandes a un proyecto de ley rival sobre redes sociales y con disposiciones electorales que los demócratas seguramente rechazarán, con poco tiempo para debatir antes de que el próximo Congreso jure el domingo.

Trump, quien regresó a Washington el jueves desde su club privado en Florida, ha aumentado la presión sobre sus compañeros republicanos y criticado a los líderes del partido por no cumplir con sus órdenes sobre las dos medidas.

"El 'liderazgo' republicano débil y cansado permitirá que se apruebe la mala Ley de Defensa", dijo en una serie de tuits esta semana, y agregó: "A menos que los republicanos tengan un deseo de muerte (...) ¡deben aprobar los pagos de 2.000 dólares lo antes posible!".

Las tensiones republicanas también están aumentando por el plan de algunos conservadores de objetar el próximo miércoles cuando el nuevo Congreso cuente oficialmente los votos del Colegio Electoral que certifiquen la victoria presidencial del demócrata Joe Biden antes de que preste juramento el 20 de enero.

McConnell, quien reconoció públicamente la victoria de Biden, trató el jueves en una llamada con su caucus el plan de objeción del senador republicano Josh Hawley, según informes de medios. Se espera que al menos 140 republicanos en la Cámara lancen objeciones similares a pesar del papel en gran parte ceremonial del Congreso, informó CNN.

Representantes de McConnell no respondieron a una consulta de Reuters en busca de comentarios sobre las maniobras planeadas, que podrían desencadenar un largo debate en el Senado pero no tienen ninguna posibilidad de anular los resultados