viernes, 7 de febrero de 2014
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Reuters

La creación de empleos en Estados Unidos se desaceleró fuertemente en los últimos dos meses, mostrando su desempeño más débil en tres años y aumentando las sospechas de que la economía podría estar perdiendo fuerza.

Al mismo tiempo, no obstante, la tasa de desempleo cayó a un nuevo mínimo en cinco años de un 6,6% en enero, incluso con un gran retorno de los estadounidense al mercado laboral para buscar trabajo.

El informe divulgado el viernes por el Departamento de Trabajo generó volatilidad en las primeras operaciones de los mercados. Varios economistas advirtieron en contra de sacar conclusiones apresuradas en torno al dato, debido a la onda polar que ha asediado a gran parte del país este invierno.

“Esto definitivamente mantiene las dudas sobre la fortaleza de la economía”, dijo Anthony Valeri, estratega de inversiones de LPL Financial en San Diego. “Probablemente no tendremos una lectura clara de las cifras hasta principios de marzo”, agregó.

El informe de las nóminas no agrícolas mostró que los empleadores crearon apenas 113.000 puestos de trabajo el mes pasado, luego de una débil apertura de 75.000 empleos en diciembre. Economistas encuestados por Reuters habían previsto un avance de 185.000 empleos en enero y esperaban una revisión al alza mayor del dato de diciembre.

Aunque se cree que el clima frenó las contrataciones en diciembre, no pareció ser un factor de peso en el avance de este indicador el mes pasado.

Hubo grandes avances en el sector de construcción, sensible al clima, y aunque un sondeo de familias encontró que 262.000 estadounidenses no pudieron trabajar debido a las condiciones climáticas, el departamento dijo que la cifra estaba en línea con las tendencias históricas.

Por otro lado, fue el segundo mes consecutivo de pocas contrataciones, marcado por menos empleos en el sector de ventas minoristas, servicios básicos, educación, salud y cargos gubernamentales-, lo que podría ser un problema para la Reserva Federal, que comenzó a recortar su programa de estímulo mediante la compra de bonos.

El banco central estadounidense no se reunirá sino hasta el 18 y 19 de marzo, y para entonces los nubarrones económicos podrían haberse disipado.

Los futuros de las acciones estadounidenses se desplomaron inicialmente mientras los inversionistas reaccionaban decepcionados a la débil cifra de empleos, pero poco más tarde el mercado abrió en alza. También hubo una estampida hacia activos de seguridad en el mercado de bonos que rápidamente se revirtió, al igual que una caída del dólar frente a la moneda europea.