Requerimiento, que será aprobado por el fondo, implica una línea de financiamiento precautorio para el Banco Central

Diario Financiero

Pasadas las 19 horas, el Banco Central publicó un comunicado en su página que remeció al mercado.La entidad anunciaba que el Fondo Monetario Internacional (FMI) le informó que accederá a otorgarle una línea de crédito flexible (FCL, por sus siglas en inglés) por dos años por un monto de US$23.800 millones, la que es renovable.

¿La razón? El ente emisor enfatizó que la solicitud se trata de una facilidad de crédito "precautorio" para asegurar la liquidez en el sistema financiero chileno, en caso de que requiera recursos adicionales a las reservas internacionales para adoptar nuevas medidas para resguardar la cadena de pagos.

"Estos recursos permitirán aumentar en más de 60% la disponibilidad de liquidez internacional de acceso inmediato para el Banco Central", precisó la entidad.

El anuncio se da en medio del empeoramiento en las condiciones económicas, tanto en Chile como el mundo, debido a la expansión de la pandemia del coronavirus.

Mientras por una parte el Fisco ha hecho su labor, anunciando paquetes que involucran recursos públicos por alrededor de 7 puntos del PIB, el instituto emisor no se ha quedado atrás.

En marzo, redujo en dos oportunidades la Tasa de Política Monetaria (TPM) hasta un mínimo histórico y técnico de 0,5%, además de ofrecer líneas de facilidades de créditos a la banca.

Una línea "premium"
Tanto el FMI como el banco explicaron que esta línea de crédito de carácter preventivo está disponible "solo para países que tienen muy sólidos fundamentos macroeconómicos".

De hecho, desde su origen en 2009 solo tres países habían solicitado este mecanismo: Polonia, México y Colombia, todos en medio de los coletazos de la crisis financiera internacional. A la fecha, ninguno de ellos finalmente utilizó los recursos. Perú también está en proceso de aprobación de una FCL.

Según el FMI, la línea "tiene por objeto proteger a las economías ante eventuales shocks externos al proporcionar un acceso amplio y por adelantado a los recursos del FMI, sin condiciones ex post".

El Central, por su parte, explicó que la FCL es una facilidad de carácter "precautorio", complementaria a las fuentes propias de liquidez externa provenientes -por ejemplo- de las reservas internacionales.

"Su disponibilidad tiene por objeto ayudar a alcanzar los objetivos del Banco Central ante eventuales situaciones de shocks externos severos, como los que podrían acompañar a un agravamiento significativo de los efectos globales de la crisis originada por el Covid-19. La facilidad no está destinada a financiar gasto público", enfatizó la entidad presidida por Mario Marcel.

La FCL es distinto a los planes de asistencia habitual que otorga el fondo a países envueltos en crisis económicas.

Esto porque la FCL no le impone al país ningún compromiso en materia de cumplimiento de metas o medidas, como sí lo hacen los programas de ayuda tradicionales.