Sin embargo, cuando se le consultó si su salario era muy alto, respondió que “el directorio lo establece. No tengo nada que ver con eso”.

Diario Financiero - Santiago

Jamie Dimon, el multimillonario director ejecutivo del banco estadounidense JP Morgan Chase, calificó a la desigualdad de ingresos de Estados Unidos como un “gran problema”, pero esquivó referirse a si los más altos ejecutivos del país recibían sueldos demasiado altos.

En una entrevista con el programa de la CBS “60 Minutos”, Dimon aseguró que la desigualdad de ingresos está dañando al país, especialmente para aquellos cuyas ganancias se han estancado a medida que el pago de los CEO se ha disparado.

“Creo que los ricos se han estado haciendo muchísimo más ricos, de muchas formas”, aseveró. Mientras, “los ingresos de la clase media han estado relativamente planos por quizás 15 años, y eso no es particulamente bueno en EEUU”, dijo.

Sin embargo, cuando se le consultó si su salario, cercano a US$ 31 millones el año pasado, era muy alto, respondió que “el directorio lo establece. No tengo nada que ver con eso”.

Un análisis reciente de Bloomberg de datos de la Reserva Federal mostró que el 1% más rico de los hogares estadounidenses posee ahora casi la misma riqueza que la clase media y la clase media alta combinadas.

Cuando se le sugirió si podría devolver parte de su propio pago como ejemplo para otros ejecutivos, Dimon afirmó: “Podría. ¿Va a resolver eso cualquiera de esos problemas?”.

Dimon es uno de los pocos timoneles que sobrevivió a la crisis financiera de 2008, y sus consejos son escuchados por los líderes mundiales.

De la crisis, dijo que algunos en la industria fueron “ambiciosos, egoístas, no hicieron lo correcto, se pagaron demasiado a sí mismos y no les importó”. A pesar de que su banco vendió el tipo de hipotecas que desencadenó la crisis subprime, apuntó que otros corredores, como Fannie Mae y Freddie Mac, también lo hicieron.

Optimismo económico

El ejecutivo dijo además que tiene una visión optimista sobre la economía estadounidense, a pesar de la desaceleración que se experimentará este año. Minimizó, además, la probabilidad de una recesión.

“El consumidor, que representa 70% de la economía estadounidense, está bastante fuerte”, aseguró. “Se ve que la fortaleza del consumidor estadounidense está impulsando la economía estadounidense y la economía global. Y mientras los negocios se desaceleraron, mi visión actual es que es sólo una desaceleración”.