sábado, 1 de diciembre de 2012
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Las llegadas de turistas internacionales rozan máximos históricos este año y el gasto récord que realizan en el país se está conviertiendo en el mejor bálsamo (y casi único) de las agotadas cuentas españolas. Entre enero y septiembre, España elevó sus ingresos por turismo hasta los €34.511 millones de euros, el mejor registro de su historia.

España vive un auténtico boom del turismo extranjero. Las llegadas de visitantes extranjeros están muy cerca de sus máximos históricos y muy probablemente 2012 se convertirá en el segundo mejor año de todos los tiempos, solo por detrás del récord de 2007. Una avalancha de turistas que está teniendo reflejo (lo que es mucho más importante) en las cuentas del país.
 
En mitad de su segunda recesión en tres años, España encuentra en el turismo un verdadero salvavidas para sus datos macro. Según la central de balances del Banco de España, el país elevó sus ingresos por turismo entre enero y septiembre hasta los €34.511 millones, lo que supone solo un 1,1% más que en 2011, pero es que el pasado ya fue un año récord.
 
Superávit de más de €25.600 millones
Los ingresos por turismo (lo que gastan los visitantes extranjeros) suben, y los pagos por turismo (lo que gastan los españoles cuando viajan a otros países) sigue a la baja, lo que hace que el superávit del sector presente continuos incrementos. El turismo aportó a la economía española hasta septiembre un enorme saldo positivo de €25.638 millones, casi un 3% superior al del año anterior.
 
La inyección de esos más de €25.600 millones sanea hasta el extremo la balanza de pagos de la economía española. El superávit turístico cubre por completo el déficit comercial del país (la diferencia entre el valor de las exportaciones y las importaciones), que hasta septiembre superaba los €22.128 millones. En paralelo, sin la aportación del sector turístico a la balanza de pagos, el déficit por cuenta corriente español, que en septiembre era de €16.509 millones, se habría disparado nada menos que un 155%, hasta un agujero insostenible del más de €42.000 millones.
 
Llegan más y gastan más
España recibió un total de 46,96 millones de turistas entre enero y septiembre (el periodo que recoge el Banco de España en su última balanza de pagos publicada), colocándose como el segundo mejor registro de la historia. Según los datos que maneja el Ministerio de Industria, en esos primeros nueve meses del año los turistas extranjeros elevaron un 3,2% el gasto medio por viaje, hasta los 963 euros, mientras que aumentaron el gasto diario un 7,1%, con €108. Estos datos del ministerio, no obstante, contemplan no solo el gasto realizado en España, sino el coste de todo el viaje (es decir, recoge también los pagos que eventualmente un turista podría realizar antes del viaje a una aerolínea o una agencia de viajes de su país de origen, no solo el gasto que repercute en España).
 
Las previsiones que maneja el Gobierno apuntan a que el sector cerrará el año con 58,1 millones de turistas internacionales, lo que convertirá el ejercicio en el segundo mejor de todos los tiempos (tras los 58,6 millones registrados en 2007, el ejercicio en que se batieron todos los récords). Salvo catástrofe en el último trimestre, las proyecciones parecen que se cumplirán. Desde el sector aún se teme que el impacto de la subida del IVA puede acabar pasando factura en lo que queda de año. La mayor fiscalidad, que se aplica desde el 1 de septiembre, no se ha dejado notar en las llegadas internacionales.
 
En cualquier caso, y muy a pesar de la buena marcha de las llegadas de turistas internacionales, 2012 no va a ser globalmente un buen año para el sector. La industria turística depende a partes iguales del negocio que generan los clientes extranjeros y los españoles. Frente a la buena marcha de los ingresos de turistas foráneos, el desplome de la demanda de los españoles condena al sector a volver a entrar en recesión este año.