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Rubén López - rlopez@larepublica.com.co

Aunque no haya perdido su fortuna, Carlos Slim, el hombre más rico del mundo según la revista Forbes, ha comprobado que a él también le pueden salir mal los negocios, después de conocerse que hasta la fecha acumula pérdidas de US$2.300 millones en el valor de las acciones adquiridas en su “inmersión” en el sector de las telecomunicaciones en Europa.

Aunque si hay alguien en el mundo que puede permitirse un pequeño descalabro empresarial como el suyo en el viejo continente, es Slim, ya que su fortuna asciende, según la última clasificación de Forbes, a la cifra de US$69.000 millones.

La última apuesta del magnate mexicano, sin tener en cuenta la compra del club de fútbol español Real Oviedo y el mexicano Pachuca, comenzó su andadura en mayo pasado, cuando aprovechó la gran capacidad de su compañía bandera América Móvil, para realizar el lanzamiento de una oferta de adquisición parcial sobre la empresa de telecomunicaciones holandesa KPN con el objetivo de alcanzar gradualmente una participación del 28% de la compañía.

Poco después, su primera gran operación al otro lado del Atlántico le supo a poco y decidió cerrar un acuerdo con Marathon Zwei Beteiligungs para la compra de una participación del 21% en Telekom Austria y así elevaba su presencia en la empresa austriaca hasta el 23%.

En total, en el periodo de mayo a junio, Slim había invertido €3.950 millones (US$5.220 millones) en las dos compañías, €3.000 millones en KPN, y unos €950 millones en Telekom Austria.

Pero el negocio no salió bien y desde el primer momento el desempeño de las empresas empezó a bajar. A tan solo tres meses desde que se produjera la compra, según las estimaciones, el valor de la participación que tiene en Telekom Austria ha caído cerca del 42%, mientras que su paquete de acciones en KPN ya perdió cerca del 46% de su capitalización bursátil.

Al saberse la noticia, se empezó a generar un gran torrente de reacciones en el mundo empresarial a nivel internacional. En este sentido, Robin Bienenstock, analista senior de Bernstein, dijo que “nadie es infalible, ni siquiera el hombre más rico del mundo. Él puede recuperar su dinero pero le tomará algunos años”.

El peor momento para las empresas fue esta semana, después de que el pasado viernes, KPN informara que no pagará su último dividendo del 2012 y que recortaría los del próximo año luego de haber pagado cerca de €1.400 millones por banda ancha 4G. Esto supuso una caída en los títulos de la europea de hasta 15% y acumuló 57% en lo que va de año.

La principal preocupación en estos momentos para el entorno de Slim, es la repercusión que pueda tener en la matriz. Tal como aseguró Jose Manuel Restrepo, rector del Cesa, “naturalmente, si hay un recorte de patrimonio en las empresas de Europa, como la compra se hizo a través de América Móvil, será ésta quien tendrá que hacer frente a las pérdidas. La pregunta es de dónde sacará ese dinero”.

A pesar de todo esto, distintos analistas consideraron que las inversiones de Slim en Europa son parte de una estrategia de diversificación fuera de América Latina y se espera que reboten los precios en el largo plazo.

La opinión

Jose Manuel Restrepo
Rector del Cesa

“En todas las compañías en las que tiene presencia el holding de Carlos Slim, hay cierta inquietud acerca de la gestión de los servicios y la calidad que tienen los mismos y eso repercute negativamente”.