Los inversionistas globales continúan prefiriendo menores riesgos ante las afectaciones económicas que genera la pandemia

Juan Sebastian Amaya

Desde el pasado martes, el dólar volvió a superar los $4.000 y así cerró la penúltima semana de abril. En la jornada anterior, la divisa aumentó $17,98 y se negoció a un promedio de $4.038,92, su quinto valor más alto en lo corrido de abril.

La mayoría de las monedas de América Latina se desvalorizaron el viernes debido a que los agentes inversionistas prefirieron migrar hacia activos de menos riesgo para cubrirse de cualquier eventualidad durante este fin de semana, ante la incertidumbre en torno a la evolución de la pandemia del covid-19.

Lo anterior ocurrió pese a la nueva recuperación en los precios del petróleo que, según el último cierre de Reuters, hizo que el barril WTI subiera 3,82% hasta US$17,13 y el Brent, de referencia para Colombia, creciera 2,11% hasta US$21,78.

Una de las principales explicaciones para que el dólar mantuviera su fortaleza en la región, es que los inversionistas se acogieron al sentimiento pesimista por las dudas sobre el progreso en el desarrollo de fármacos para tratar el covid-19, así como por los retrasos en los detalles de un acuerdo sobre un paquete de estímulo de la Unión Europea.

“Las monedas en Latinoamérica se están devaluando frente al dólar, que cada vez está tomando mayor fuerza, por las noticias negativas frente a la posible vacuna o tratamiento para el covid-19, pues las primeras pruebas de los laboratorios globales que intentan encontrarla no salieron bien porque los resultados no fueron contundentes, y esto hace que se busquen los activos refugio”, dijo la analista de Casa de Bolsa, Mariafernanda Pulido.

Entre tanto, un informe de Corficolombiana señaló que las declaraciones del secretario del Tesoro en Estados Unidos, Steven Mnuchin, quien dijo que espera que la economía de ese país comience a abrirse y a recuperar una mejor dinámica entre mayo y junio, con un repunte para los dos últimos trimestres del año. Esto, junto a las medidas de estímulos fiscales propiciadas por el Gobierno de Donald Trump y el legislativo, son positivas para la visión del mercado.

“Además, el secretario del Tesoro anunció la posible creación de un programa de préstamos para las empresas petroleras que se han visto afectadas por la caída del precio de crudo”, agregó el análisis.