La agencia mantuvo estable la nota crediticia de Colombia en Baa2, equivalente a BBB en otras escalas, con perspectiva estable

Juan Sebastian Amaya

La agencia calificadora de riesgos Moody’s Investors Service, una de las tres más importantes del mundo, mantuvo estable la nota crediticia de Colombia en Baa2, equivalente a BBB en otras escalas, con perspectiva estable, lo que, por ahora, confirma la continuidad de la Nación como un país ‘grado de inversión’.

Precisamente, el director de Crédito Público y Tesoro Nacional, César Arias, resaltó que las actuales calificaciones de Colombia ante Moody’s (Baa2), Standard & Poor’s Global-S&P (BBB-) y Fitch Ratings (BBB-), ratifican al país bajo esta categoría que genera mayor confianza a los inversionistas internacionales.

“Esta es una nueva señal de respaldo de los mercados financieros al manejo prudente de nuestra economía y la respuesta oportuna a la emergencia sanitaria. Sin embargo, no hay lugar para la complacencia. Este voto de confianza de los inversionistas nacionales y extranjeros también genera grandes responsabilidades para mantener nuestro posicionamiento privilegiado en los mercados de deuda”, agregó Arias.

Luis Fernando Mejía, director de Fedesarrollo, dijo que era una buena noticia en esta coyuntura y responde al anuncio reciente del Gobierno sobre su Marco fiscal, en donde se plantea las necesidades fiscales, como la reforma tributaria.

Esta decisión es menos dura que la que tomó en abril Fitch Ratings cuando rebajó la calificación ‘BBB’ a ‘BBB-’ y mantuvo la perspectiva negativa. En este caso, el país sí quedó a un paso de perder el grado de inversión, tras argumentar que “la recesión y la caída del precio del petróleo afectarán negativamente los ingresos del Gobierno, mientras que el paquete fiscal anunciado por el gobierno (1,4% del PIB hasta la fecha) aumentará el gasto público”.

El Ministerio de Hacienda detalló que, en el caso de Moody’s. la agencia destacó que la calificación del país es el resultado de un balance entre “las fortalezas crediticias derivadas de una economía grande, dinámica y resiliente, una tradición de políticas macroeconómicas predecibles y un sólido historial de cumplimiento de sus obligaciones de deuda, frente a los desafíos que imponen una alta dependencia de las materias primas, una base de ingresos fiscales limitada y una estructura del gasto público rígida”.

Recientemente, a través de la presentación del Marco Fiscal de Mediano Plazo, el Gobierno amplió la proyección para el déficit fiscal durante este año a -8,2%, la más amplia de la historia del país.

Además, estipuló que la misma meta para 2021 será de -5,1% y luego, en 2022, de -2,5% para que, de manera gradual, se alcance la meta de -1% del Producto Interno Bruto (PIB), aunque no dejó claridad en qué año se espera que suceda este pronóstico.

Para la agencia, futuras mejoras en la calificación dependerán de factores sobre la recuperación del crecimiento cercano a 3,5%; incrementar los ingresos gubernamentales, fortalecer el marco de política fiscal, y retornar a una senda decreciente y sostenida de déficit fiscal y endeudamiento público.

Vale recordar que, a finales del mes pasado, en entrevista con La FM, Richard Francis, analista principal de Calificaciones Soberanas para Colombia de Fitch Ratings, aseguró que, debido a la situación actual que generó un aumento en la deuda del Gobierno, Colombia podría perder su grado de inversión si no tiene un plan concreto de ajuste fiscal para el corto y mediano plazo que demuestre una recuperación.

LOS CONTRASTES

  • César AriasDirector de Crédito Público y Tesoro Nacional

    “Esta es una nueva señal de respaldo de los mercados financieros al manejo prudente de nuestra economía y la respuesta oportuna a la emergencia sanitaria”.

Opinión sobre el Marco Fiscal
En línea con lo establecido en el Marco Fiscal de Mediano Plazo que el Gobierno presentó a finales de junio, Moody’s señaló que, tras los choques generados por la pandemia y la caída en los precios del petróleo, los principales desafíos para la calificación serán reactivar el crecimiento económico y mantener el compromiso de las autoridades con la reducción del déficit fiscal y la estabilización de la trayectoria de la deuda pública.

“El principal desafío para la calificación será reactivar el crecimiento económico”, puntualizó la agencia internacional.