Ninguna de las entidades bancarias que ofrece créditos de consumo y ordinario superó el tope máximo para el décimo mes del año

Heidy Monterrosa - hmonterrosa@larepublica.com.co

La Superintendencia Financiera dio a conocer que para este mes el porcentaje máximo anual que podrán cobrar de interés las entidades financieras por los créditos de consumo y ordinarios será 28,65%. Esta es la tasa de usura más baja desde la de junio de 2011, cuando se ubicó en 26,54%.

Mario Ceballos, profesor del Politécnico Grancolombiano, resaltó que dado que la usura es resultado de los intereses que cobran los bancos, una disminución en esta implica que estas entidades estarían bajando sus tasas.

“Con menores costos para acceder al crédito, los bancos estarían incentivando el consumo, que es lo que ha jalonado el crecimiento económico durante el año”, dijo.

Si bien esta tasa tope se redujo 33 puntos básicos frente a la que correspondió a septiembre, ningún banco tiene los intereses para tarjeta de crédito en ese nivel o por encima del tope.

De acuerdo con los cobros de las tarjetas de crédito correspondientes a la semana del 16 al 20 de septiembre, que es la información de tasas más reciente publicada en el sitio web de la Superfinanciera, los bancos que cobran mayores intereses por usar su tarjeta de crédito son Bbva Colombia, con 28,50%; seguido por Banco Serfinanza, cuya tasa es de 28,03%, y en tercer lugar está Banco Agrario, que cobra 27,46%.

Los bancos que han fijado sus topes para créditos de consumo y ordinarios más lejos de la usura son los que pertenecen al Grupo Aval: Banco de Occidente presta a 22,15%; AV Villas, a 23,08%; Banco de Bogotá, a 24,01%, mientras que la tasa de Banco Popular es de 24,87%.

LOS CONTRASTES

  • Mario CeballosProfesor Politécnico Grancolombiano

    “Con menores costos para acceder al crédito, los bancos estarían incentivando el consumo, que es el que ha jalonado el crecimiento económico durante el año”.

  • Alfredo BarragánExperto en banca de U. de los Andes

    “Estas tasas a las que prestan los bancos pueden parecer muy altas, pero en realidad resulta más costoso hacer préstamos por fuera del sistema financiero formal”.

En la tercera semana de septiembre, el promedio de la tasa de interés en los bancos fue de 25,90%, es decir, 2,60 puntos porcentuales por debajo del monto máximo permitido en octubre.

Para el décimo mes del año, también se publicó la tasa de usura para la modalidad de microcrédito, que estará vigente hasta el próximo 31 de diciembre. Esta es de 54,84%, lo que implica una disminución de 30 puntos básicos con respecto a la del trimestre pasado.

De las entidades bancarias que prestan microcréditos, ninguna ofrece a tasas mayores a la que empezará a regir desde hoy. De hecho, la tasa promedio a la que cobran estos bancos es 36,97%.

Así mismo, para la modalidad de consumo de bajo monto también se fijó una tasa de usura que estará vigente hasta el 30 de septiembre del próximo año. Esta se situó en 51,27%, 11 puntos básicos por debajo del tope del periodo anterior.

Alfredo Barragán, experto en banca de la Universidad de Los Andes, señaló que el mensaje detrás de estas disminuciones en las tasas de créditos es que las personas puedan renegociar su deuda.

“Las disminuciones no son muy grandes, pero siempre será menos costoso para la persona pedir un préstamo en el sistema financiero que recurrir a quienes dan créditos desde la ilegalidad”, resaltó.

Los préstamos ilegales por encima de la tasa de usura están castigados por el código penal, por ello los bancos ofrecen opciones en el mercado regular.

¿Se debe eliminar la tasa máxima?
Cada vez que se publica la tasa de usura, son varios los analistas que mencionan que esta es una medida que se debería eliminar del sistema financiero colombiano, pues va en contra de la liberación que ha tenido el sistema en el país. Además, los expertos dicen que al fijar una tasa máxima a la que se puede prestar, excluye a personas cuyo riesgo es alto. Precisamente, al no poder acceder al sistema formal, muchas veces estas personas recurren a prácticas como el ‘gota a gota’, en las que terminan pagando mucho más por el dinero prestado.