Entre tanto, el menor apetito por el riesgo a nivel global valorizó al oro, metal que superó el nivel de US$2.000 y llegó a US$2.007 la onza

Juan Sebastian Amaya

El precio del dólar se acercó a $3.800 y, con un alza intradía de $24,58, se cotizó en promedio a $3.792,97.

El peso colombiano, y en general las monedas de América Latina, operaron con pérdidas ante un menor apetito por el riesgo, en medio de la incertidumbre en torno a la negociación de un paquete de estímulos en Estados Unidos y la tensión en las relaciones entre Washington y Pekín.

Este contexto sigue impulsando al oro, metal que superó el nivel de US$2.000 y se ubicó en US$2.007 la onza.

El debilitamiento de las monedas de la región persistió pese a que el avance del dólar decayó porque las recientes ganancias por tomas de beneficios perdieron su alto dinamismo.

Los mercados continúan esperando noticias sobre un nuevo proyecto de estímulo económico para la potencia mundial que debaten el Congreso y las autoridades estadounidenses, sin que hasta ahora se hayan conocido progresos.

También se centró la atención en una nueva disputa entre Estados Unidos y China, luego de que Pekín prometió represalias si Washington persistía en “acciones hostiles” contra los periodistas chinos, que podrían verse obligados a abandonar el país en los próximos días si sus visados estadounidenses no se prorrogan.

“Estas condiciones también inciden negativamente en el desempeño de las monedas latinoamericanas, donde el mayor deterioro se registra en el peso mexicano. Por su parte, el peso colombiano continúa con la depreciación de inicio de semana”, dijo Carolina Monzón, economista jefe para Colombia del Banco Itaú.