Un análisis de la firma calificadora de riesgo Standard & Poor´s calculó los impactos de la pandemia en el sector bancario nacional

Juan Sebastian Amaya

Un informe de Standard & Poor's pronosticó que, a medida que la pandemia del Covid-19 se expande y el crecimiento se estanca en un contexto de mercados volátiles y aumento del estrés crediticio, habrá una recesión global este año.

Además, la firma calificadora señaló que, aunque la propagación del virus a América Latina inició más tarde, los bancos de la región no son inmunes al fenómeno y espera que el impacto se presente en forma de aversión al riesgo hacia los mercados emergentes y un deterioro de la calidad de los activos.

En Colombia, el informe menciona que el crecimiento del crédito se mantendrá en espera. Primero, reseño que durante 2019, el país experimentó una mejora en la dinámica económica y los préstamos aumentaron en la segunda mitad de ese año, después de tres años de expansión moderada.

Sin embargo, a medida que la pandemia se extiende, proyectó que el crecimiento económico de Colombia se vea afectado en 2020 por el impacto del virus y por el colapso de los precios del petróleo, pero estimó que el país evite una contracción económica y un deterioro en la calidad de los activos debido a un menor consumo en bienes y servicios discrecionales, con mayores impactos en entidades más expuestas a sectores sensibles, como el petróleo, el transporte, el turismo y los importadores. Sin embargo, la exposición del sector bancario a dichos sectores es manejable.

"En nuestra opinión, las medidas impuestas por el regulador y el gobierno permitirán a los bancos evitar un impacto significativo en su calidad de los activos. Vale la pena mencionar que, el peso colombiano ha experimentado una depreciación significativa durante el primer trimestre de este año, sin embargo, la exposición relativamente baja de los bancos a préstamos en moneda extranjera (3,7% del total de préstamos a febrero de 2020) amortigua de alguna manera este shock", dijo S&P.

Finalmente, la entidad advirtió que monitorea la presión potencial sobre las instituciones financieras con estructuras de financiamiento concentradas y más expuestas a fondeo externo.

Entre tanto, las métricas de capital de los bancos sufrirán debido al impacto de los créditos mercantiles por sus filiales centroamericanas.