Antes de emergencia, 323.000 jubilados del régimen público recibían su mesada en oficinas físicas; hoy faltan 40.319 por bancarizar

Juan Sebastian Amaya

Colpensiones avanza en su objetivo de bancarizar a los pensionados que solían reclamar su mesada pensional en una oficina física de la entidad o de uno de los ocho bancos que intermedian los pagos, pero que, debido al confinamiento obligatorio para mayores de 70 años para contrarrestar la velocidad de la propagación del covid-19, ahora deben tener otras opciones para acceder a este ingreso.

De los 322.978 pensionados que hasta mediados de marzo reclamaban su pensión por ventanilla y haciendo fila en un banco o en las oficinas de la entidad, Colpensiones ya bancarizó a 282.569 personas, es decir, a 88% de ese total. Estos jubilados ya cuentan con una cuenta de ahorros especial para ellos, a través de la que pueden retirar su mesada en cajeros electrónicos.

El presidente de Colpensiones, Juan Miguel Villa, resaltó el trabajo que se ha hecho en los últimos tres meses, pues en todo el año 2019 fueron 18.000 los jubilados que se bancarizaron, lo que revela que en lo que va de 2020 esa cifra se superó y se multiplicó por 15.

“Nuestra principal intención era que, a raíz de la declaratoria de emergencia sanitaria, el pago de pensiones no fuese un factor adicional de riesgo para los pensionados no bancarizados al tener que salir de casa para cobrar su mesada. Dimos disponibilidad en la línea de bienestar para que los pensionados con información desactualizada pudieran llamarnos para actualizar su información, con el objetivo principal de ofrecerles alternativas de pago de su mesada y, posteriormente, dar cumplimiento al Decreto 582 de 2020”, comentó.

El decreto en mención dispuso la preferencia de apertura de cuentas especiales de pensión para el abono de la mesada; el cobro de la pensión por parte de un tercero (amigo o familiar del jubilado) sin necesidad de un poder autenticado, como solía hacerse, y la posibilidad de pagar en casa a los pensionados mayores de 80 años y a los mayores de 70 años con pensión de invalidez.

Sin embargo, el reto para Colpensiones continúa con los 40.319 pensionados que aún no cuentan con algún producto financiero que les facilite el acceso a su pensión sin necesidad de retirar en una oficina.

Para Villa, el programa pedagógico continúa, pero se enfrentan, especialmente, a un obstáculo cultural de los jubilados, porque tradicionalmente han recurrido al retiro en bancos ante una desconfianza de costos en otros medios de recepción o, simplemente, porque ir a la oficina es uno de sus planes sociales.

“El resto de pensionados no bancarizados se ha rehusado a abrir una cuenta bancaria por diferentes razones, como mitos relacionados con el cobro de cargos adicionales por parte de las entidades financieras, percepción de riesgo adicional por no tener el dinero en su bolsillo o temor a que les cobren impuestos, entre otras”, comentó el presidente de Colpensiones.

Por ello, Villa dejó claro que las cuentas de abono de pensión no son embargables, como las demás, ni tienen cargos adicionales para no afectar el ingreso del pensionado.

LOS CONTRASTES

  • Freddy CastroDirector de Banca de las Oportunidades

    “Los índices de bancarización van a aumentar también gracias a los pensionados, en la medida en que se mantengan las restricciones de movilidad para los adultos mayores”.

Bancarización de pensionados en AFP  
Las cuatro administradoras de fondos de pensión y cesantías (AFP) también adelantaron un programa para bancarizar a los pocos jubilados que retiraban su mesada en oficinas físicas, que eran aproximadamente 1.000 colombianos.

A marzo, Porvenir registra 87.623 jubilados, de los cuales hoy 98% son bancarizados; Protección cuenta con 66.660 pensionados, con un índice de bancarización de 99%, y Colfondos, con 30.818 pensionados, presenta una bancarización de 99%; así como Skandia, compañía responsable de la pensión de 4.534 personas.