El gremio de las aseguradoras, Fasecolda, propuso incluir el Covid-19 como enfermedad laboral, de reconocimiento directo

Heidy Monterrosa - hmonterrosa@larepublica.com.co

Después de que el Gobierno Nacional incluyera a las ARL como parte integral del paquete de ayuda para fortalecer el sistema de salud y de definir que hasta 7% de las cotizaciones del sistema de riesgos laborales se utilizará para el suministro de elementos de protección para profesionales de la salud, las ARL han destinado un total de $41.532 millones para la adquisición de 30 millones de elementos de protección personal.

A abril, entre estos elemento se encuentran mascarillas, caretas de protección, respiradores N95, guantes (estériles y no estériles) y batas antifluido.

“Desde la semana pasada se inició el proceso de distribución de estos elementos, siendo necesario precisar que este es un proceso progresivo y que obedece a los criterios de priorización que se han definido en conjunto con los empleadores, y que tiene en cuenta las necesidades de los trabajadores, buscando optimización de recursos y evitar duplicidad de esfuerzos”, dijo Miguel Gómez Martínez, presidente de Fasecolda.

Gómez señaló que uno de los principales inconvenientes para el mejor cumplimiento de esta obligación es la falta de disponibilidad de estos elementos en el mercado, lo cual implica la necesidad de recurrir a entregas parciales, con el fin de apoyar a los empleadores y contratantes para lograr un flujo permanente de estos elementos.

Cabe señalar que la adquisición y distribución de estos elementos de protección personal en condiciones normales le corresponden al empleador.

Por otra parte, Fasecolda propuso incluir el Covid-19 como enfermedad laboral, de reconocimiento directo.  Esta propuesta, que se materializó con la expedición del Decreto 538 de 2020, cobijará a cerca de 690.000 trabajadores del sector de servicios sociales y salud afiliados al sistema de riesgos laborales (médicos, enfermeros, cuidadores de la tercera edad, servicios médicos y paramédicos domiciliarios, ayudas diagnósticas, laboratorios, análisis químicos, apoyos terapéuticos). También incluye al personal administrativo, de aseo, vigilancia y de apoyo que preste servicios en las diferentes actividades de prevención, diagnóstico y atención de esta enfermedad.

Las ARL también harán el reconocimiento y pago de las incapacidades laborales y demás prestaciones asistenciales y económicas del sistema para el personal de la salud que resulte afectado por este virus.