Industria

Las 1.000 empresas más grandes de 2019


Conozca y compare los resultados financieros de las compañías que más vendieron en Colombia el año pasado

En 2019 el PIB superó la cifra de $1.000 billones, y la cuenta per cápita ascendió a $21,5 millones, mientras que en 2018 había sido de $20,4 millones

Gabriel Forero Oliveros - gforero@larepublica.com.co

En medio de la situación que vive el mundo y el país en específico en 2020, con una pandemia a cuestas que ha generado múltiples efectos económicos como el desempleo más alto de la historia, niveles de gasto insospechados y cierre de empresas, muchos pensarían que todo tiempo fue mejor y que el año inmediatamente anterior conducía a Colombia hacia una recuperación que nunca sabremos sí, efectivamente, la hubiéramos vivido.

2019 fue en términos generales un buen año desde la perspectiva de las cifras, sobre todo porque trimestre a trimestre se notaba cómo la economía, expresada como su Producto Interno Bruto, repuntaba, lo que permitió que el país creciera 3,3%, la tasa más alta desde 2014, antes de que la nación sufriera el choque de la caída de los precios del petróleo, condición que hoy, en tiempos de covid-19, sigue preocupando a propios extraños.

En ese año el PIB por primera vez superó la cifra de $1.000 billones, y la cuenta per cápita ascendió a $21,5 millones, mientras que en 2018 había sido de $20,4 millones. Colombia había logrado el mayor crecimiento de toda la región y esta situación se vio representada en sus empresas más grandes, solo las 1.000 más poderosas tuvieron ingresos por más de $750 billones, aunque su rentabilidad bajó.

En la voz de su director, el Dane reportó que en el año que antecedió la pandemia las actividades que más contribuyeron a la recuperación de la economía fueron el comercio, el transporte, el alojamiento y los servicios de comida, que aportaron 0,9 puntos porcentuales al macro sector, que en términos generales subió 4,9%, cifra remota hoy en la que todas las empresas de este sector luchan por mantenerse a salvo.

El ex codirector del Banco de la República, José Antonio Ocampo, describe a 2019 como un año de recuperación, “siguiendo la tendencia que se había iniciado a finales de la Administración Santos. Sin embargo, ni la industria, ni las exportaciones no petroleras tuvieron un buen desempeño. El riesgo de un déficit comercial alto reapareció”.

El también exministro de Hacienda mete el dedo en la llaga, pues, pese a ese crecimiento de la economía, impulsado también por una recuperación de los hidrocarburos, pues la producción de petróleo creció 2,4% y llegó a 885.851 barriles promedio día, siguió ensombreciendo la dinámica del comercio exterior y la balanza comercial registró un déficit de US$10.769 millones. La cifra fue aún más alarmante pues este faltante ente importaciones y exportaciones tuvo un alza de 53% con relación a 2018, el más alta desde 2015. En este punto, las alarmas estaban prendidas por la forma en cómo se estaba financiando este déficit y su impacto en el déficit de cuenta, corriente, termómetro para las calificadoras de riesgo.

Precisamente, al revisar los datos de la deuda externa, esta cerró controlada en 42,7% del PIB, es decir US$138.158 millones, lejos de las proyecciones para el cierre de 2020 de 56% de la economía nacional.

En cuanto al comportamiento del costo de vida de los hogares, a pesar de la mala percepción entre la población, la inflación en todo el año fue de 3,8%, en el rango meta del Banco de la República, lo que hizo que el Emisor mantuviera todo el año su tasa de referencia en 4,25%, pues consideraba que así se mantenían controlados los precios y se le daba suficiente impulso al aparato productivo.

LOS CONTRASTES

  • José Antonio OcampoExministro de Hacienda

    "Fue un año de recuperación, siguiendo una tendencia que se había iniciado a fines de la Administración Santos. Sin embargo, ni la industria ni las exportaciones no petroleras tuvieron un buen desempeño".

No obstante, el sentimiento de los hogares era de pesimismo y de que el país no marchaba bien. No notaban que Colombia era el que más estaba creciendo en América Latina, y se fijaban en datos que han sido el lunar de la economía desde incluso años anteriores, como el desempleo.

La tasa de desocupación en 2019 estuvo la mayoría del año en dos dígitos, por lo que se contaron 2,6 millones desempleados en promedio. Solo hacia final del año, en el último trimestre, la tasa bajó de 10% y se especulaba con cierta recuperación en 2020, pero se atravesó el virus de Wuhan.

Sin embargo, el desempleo, la agitación y polarización política, los escándalos de corrupción, y un despertar de la protesta social en América Latina llevaron a que las calles del país se llenaran de manifestantes que tuvieron efectos sobre la economía.

En diciembre de 2019, según la encuesta Gallup, 79% de los colombianos sentía que la situación estaba empeorando y si bien para la mayoría la corrupción era el principal flagelo, en el estudio también aparecían la economía, el desempleo y el costo de vida, como los factores que más golpeaban a la gente.

La protestas en noviembre hicieron temblar a los mercados, y Colombia dio fe de eso con el comienzo de una escalada del dólar que luego se conjugó con el coronavirus y llevó al dólar por encima de $4.000. Sin embargo, en plena efervescencia social la tasa de cambio sobrepasó los $3.500 haciendo al país más pobre vía efecto de la devaluación.

El paro tuvo efectos devastadores en las cuentas de algunos comerciantes en las principales ciudades, hizo que se cambiara parte de la tributaria que se había caído por decisión de la Corte Constitucional, y dejó un manto de incertidumbre que intentó ser paliado con la organización de un Comité y de unas mesas de concertación que después de la declaratoria de pandemia quedaron en ‘stand by’, por lo que Ocampo cree es muy probable que las protestas reaparezcan tras la pandemia.

Estos contrastes marcaron 2019, entre la gente en la calle y algunos indicadores macro retomando la senda de crecimiento, un recorrido que habrá que retomar tras hallar la cura del virus.

Buena nota en el cumplimiento del recaudo
Al revisar el 2019 del país en materia tributaria, todos se acuerdan de que la Corte Constitucional declaró inexequible la llamada Ley de Financiamiento y por eso el Gobierno tuvo que patinar la Ley de Crecimiento Económico, un texto que incluyó algunas medidas para palear la protesta, como los días sin IVA. Sin embargo, al ver las cifras, el recaudo fue más allá y hubo un cumplimiento de la meta de 100,6%, es decir que la Dian reunió $157,87 billones, lo que mostró un alza de 9,3% frente a 2018.