Quienes trabajan en esta aplicación con su moto aseguran que necesitan mínimo $25.000, y las ganancias no son suficientes para cubrir sus gastos

Laura Neira Marciales - lneira@larepublica.com.co

El desarrollo tecnológico y las aplicaciones de servicios han abierto una discusión frente a la responsabilidad de estas plataformas digitales con las personas que trabajan por medio de las mismas, pues al ser intermediarios no los consideran como empleados. Una de las aplicaciones que ha sido abanderada de la economía digital, y de esta clase de problemas, es Rappi. Esta semana, los rappitenderos protestaron en frente de la compañía alegando que los están explotando laboralmente y exigiendo mejoras en las condiciones.

Por medio de un comunicado, Rappi manifestó que los rappitenderos obtienen sus ganancias del valor de la entrega, dependiendo de la distancia y otras variables, además de las propinas que dan los usuarios. Esta es la segunda vez en menos de un año que la aplicación enfrenta estos problemas, luego de que sus colaboradores alegaran en septiembre del año pasado; y se suma a movimientos de colaboradores en varios de los seis países en los que opera actualmente la aplicación de domicilios.

Leonel Figueroa Vega, exrappitendero explicó que “los rappitenderos están peleando por sus derechos, porque Rappi se queda con las propinas y paga mal los domicilios. Una cosa es lo que paga el cliente y otra cosa lo que recibe el rappitendero”.

LOS CONTRASTES

  • Santiago Martínez GodoyAbogado y profesor universitario

    “Rappi no tiene ninguna obligación con los rappitenderos, es solo una plataforma tecnológica que sirve de intermediaria entre la oferta y la demanda, no es que sea el empleador o contratante”.

  • Mauricio ToroRepresentante a la Cámara por Bogotá del Partido Alianza Verde

    “La legislación de Colombia no responde a las tecnologías y a los avances que hemos tenido en los últimos años y más en un momento donde estas dominan buena parte del mercado laboral”.

Otro rappitendero, que prefirió no dar su nombre porque aún trabaja con la aplicación, contó que “la protesta se debe a que últimamente le han bajado el costo a lo que nos ganábamos por pedido, por ejemplo, antes la tarifa mínima era $3.500 para las distancias más cortas y en la actualidad nos llegan a notificar con pedidos por menos de $2.000 y si usted observa en la aplicación del cliente el costo del domicilio en los restaurantes es superior”, y agregó que “los motorizados debemos sacar mínimo $25.000 diarios para el combustible, para las llantas, para los seguros como la revisión tecnomecánica y el Soat, por lo que hacer pedidos de $2.500 o $3.000 no es rentable para nosotros”.

Rappi también dijo que “rechazamos de manera categórica cualquier acto violento o vía de hecho que altere el orden público y que ponga en riesgo a la ciudadanía, como los hechos ocasionados por un grupo minoritario de rappitenderos en nuestras oficinas”.

Santiago Martínez Godoy, abogado y profesor universitario, explicó que “Rappi no tiene ninguna obligación con los rappitenderos, es solo una plataforma tecnológica que sirve de intermediaria entre la oferta y la demanda, no es que sea el empleador o contratante” y agregó que “el gobierno adelanta esfuerzos con el Ministerio del Trabajo porque se debe facilitar los mecanismos para que estás personas se afilien a la seguridad social”.

Por su parte, Mauricio Toro, representante a la Cámara por Bogotá del Partido Alianza Verde, aseguró que “la legislación de Colombia no responde a las tecnologías y a los avances que hemos tenido en los últimos años y más en un momento donde estas dominan buena parte del mercado laboral”.

Cabe resaltar que aunque los Rappitenderos piden una mejor cobertura por parte de la compañía en casos de accidentes, Rappi afirmó que “todos los Rappitenderos cuentan con ARL que los protege en caso de accidentes en ejercicio de los servicios de domicilio que prestan en calidad de independientes”.

Rappi llegó en junio de 2018 a Chile y desde esa fecha al ya suman más de 40.000 repartidores

Con la inversión de US$1.000 millones por parte de SoftBank Group Corp, la mayor de su tipo para una empresa de tecnología con sede en América Latina, Rappi consiguió una espalda financiera que permitirá mejorar la flota en operación, ganar mercados y tener más cocinas para aliados estratégicos. Actualmente, Rappi cuenta con diversos servicios dentro de la plataforma. Uno de estos es ‘Lo que sea’, el cual permite solicitar un producto que no necesariamente esté dentro de la disponibilidad de la app.