Hoy la empresa con presencia en las principales ciudades del país tiene más de 2.000 colaboradores en Colombia

Lina Vargas Vega - lvargas@larepublica.com.co

Un proyecto familiar, como muchos de los que conforman el tejido empresarial del país, logró consolidarse como la red más grande de Colombia en sinergia con marcas propias. Hoy en día, ese emprendimiento conocido como G&J Empresas de Acero, cumple 50 años.

La actual administración de la empresa se remonta a 1980, cuando Óscar Ramírez, hoy presidente de la compañía, recibió el negocio familiar en Bogotá, donde al mismo tiempo nacía la Comercializadora Ferretera S.A, lugar donde las principales empresas de distribución de acero del país se integraban para comprar en volumen y pronto, con la ayuda de los dirigentes del establecimiento, la empresa de los Ramírez se incorporó a esta sociedad.

Para 1984, inauguraron la sucursal en la Avenida Boyacá y luego en la 65B, que hoy es la principal de G&J Ferreterías S.A. Por la época, la familia también era parte de la Junta Directiva de Cofersa.

El crecimiento de la empresa continuó, para 1986 abrieron un punto La Dorada, Caldas, y en 1987 en Ibagué, Tolima. Su exitoso modelo de filiales les permitió llegar a toda Colombia, para la década de los 90.

Paralelamente, la empresa empezaba actividad industrial con Almasa y posteriormente con Colmena para concluir con la alianza con DeAcero México.

Hoy, con más de 2.000 colaboradores en el territorio nacional, la empresa colombiana celebra los 50 años. El presidente de la compañía describió su trayectoria con el tema “el progreso se forja con acero”. La tercera generación de la familia ya se prepara para tomar las riendas del negocio.