Las calificadora de riesgo Moody's y Fitch se pronunciaron a cerca de la demanda de EPM a consorcios y a la renuncia de la junta

María Carolina Ramírez Bonilla - mcramirez@larepublica.com.co

Las más recientes noticias de Empresas Públicas de Medellín (EPM) sobre la demanda por $9,9 billones a los consocios que construyeron Hidroituango y la renuncia masiva de ocho de sus nueve miembros de junta, fueron suficientes para que las calificadoras de riesgo Moody's y Fitch hicieran un análisis de la situación y pusieran en consideración la calificación crediticia de la empresa.

La primera en pronunciarse fue Moody's quienes aseguraron en su informe (ver adjunto) que "el anuncio es negativo desde el punto de vista crediticio, ya que aumenta el riesgo de más retrasos y sobrecostos para completar la presa Ituango, dependiendo de cómo responda el consorcio". Moody’s conserva la calificación de EPM en Baa3, con perspectiva negativa.

Para esta firma, la decisión de la demanda, si bien está en línea con la pretensiones de una empresa de recuperar el dinero que tuvo que pagar de más por los problemas de la mayor central hidroeléctrica del país, esto también puede afectar a la empresa si le toca buscar otros contratistas.

"Un posible reemplazo de contratistas de construcción alargaría el período de construcción y probablemente aumentaría los costos, y sería perjudicial para la trayectoria de apalancamiento de EPM exponiendo aún más el balance de riesgos de la empresa. Incluso si tiene éxito, el proceso iniciado por EPM se prolongará y probablemente no brinden ningún beneficio a la compañía dentro del horizonte previsto para que la presa entre en operaciones en 2022", dice la firma calificadora.

Por su parte Fitch Ratings informó en horas de la tarde que rebajó las calificaciones de incumplimiento de emisor (en moneda local y extranjera de Empresas Publicas de Medellín ESP (EPM) a 'BBB-' de 'BBB' y mantuvo el Rating Watch Negativo. "La rebaja se debe a una mayor intervención del dueño de EPM, la ciudad de Medellín (BBB- / Negativo), en la gestión de la empresa, lo que representa un deterioro de los controles de gobierno corporativo en la empresa. Fitch considera que las recientes acciones emprendidas por la empresa son contrarias al Acuerdo de Gobernabilidad, suscrito el 23 de abril de 2007, entre la Ciudad de Medellín y la administración de EPM, en el cual el municipio acordó respetar la autonomía de EPM como empresa industrial y comercial de la Estado y actuar exclusivamente a través de la junta directiva".

Además, informó que el Rating Watch Negative de EPM refleja la continua incertidumbre con respecto al cierre del Sistema de Desviación Auxiliar bloqueado de Ituango desde el 28 de abril de 2018, y los costos finales excesivos de su proyecto Ituango.

En cuanto al tema de la renuncia de la junta directiva de la empresa, Moody's considera que "la abrupta dimisión pone de relieve la debilidades dentro de la estructura de gobierno corporativo de EPM".

Y aunque ambas calificadores reconocen que en la decisión de demandar a los constructores de la obra no era obligación consultar a la junta directiva, por lo que no habría una falta en esta acción, "la renuncia del directorio expone una frágil estructura de gobierno corporativo bajo 99,9% de propiedad del Municipio de Medellín, y la mayor exposición de la empresa a riesgos políticos. De hecho, el alcalde tiene amplio poder para nominar a todos los restantes ocho miembros de la junta sin mayores restricciones", explicó Moody's.

Fitch cree que la empresa sigue expuesta al riesgo de ejecución a pesar de que ha avanzado para remediar el colapso de los túneles del proyecto. Los últimos sucesos con EPM llevaron, además, a que la cotización de los papeles de deuda en el mercado internacional tuvieran un comportamiento negativo en los últimos días. Según datos de Bloomberg, la tasa de interés ha bajado lo cual implica una repercusión para el emisor, pero es también una oportunidad para los inversionistas que quieran entrar a la compra.