Espera que la venta de las motos se dispare luego de la pandemia por el temor de las personas a movilizarse en transporte público

María Alejandra Ruiz Rico - mruiz@larepublica.com.co

La economía del país está comenzando a reactivarse paulatinamente. Uno de los sectores que más se ha visto golpeado es el automotor, que ha registrado caídas cercanas a 98%. Sin embargo, los empresarios son optimistas frente a la crisis sanitaria. En Inside LR, Enrique Vargas, gerente general de AKT, dijo que este año la industria venderá entre 70% y 75% de las motos que tenía proyectadas, pero se mostró muy optimista por el repunte que esperan cuando pase la cuarentena.

¿Qué protocolos han implementado para la reapertura de las operaciones?
A la fecha realmente no estamos al 100%, nosotros desde el comité de gerencia definimos que la prioridad era la salud de nuestra gente, las empresas las hace la gente y nosotros tenemos que protegerlos. Entonces, arrancamos a implementar el protocolo de bioseguridad.
Tenemos una ventaja y es que Colombiana de Comercio tiene otras unidades de negocio en las cuales ya se habían implementado protocolos y ya habían estado trabajando con esas unidades de negocio y para nosotros fue muy fácil poner a rodar el protocolo en nuestra ensambladora.
Desde el 11 de mayo establecimos turnos de trabajo para nuestros colaboradores, nosotros tenemos cerca de 500 empleados y decidimos dividir en dos grupos, la mitad trabajan tres días a la semana y la otra mitad los otros restantes, este ha sido el primer paso y a hoy estamos trabajando así.

¿Qué tanto han fortalecido los canales virtuales de la compañía?
Apenas estamos implementando las ventas por internet. Es importante señalar que nuestro producto no es una compra de las que se hacen por Amazon, el producto que nosotros vendemos tiene que tener interacción de nuestros vendedores, entonces lo que estamos haciendo es que el cliente entra a nuestra página, nos envía un link con el producto que le interesa y nuestro call center se encarga de enviarle la información al asesor y él se encarga de comunicarse con el cliente y pactar un tipo de acuerdo. Al final, el cliente se tiene que acercar al punto de venta, siguiendo los protocolos de bioseguridad y finalmente se da la entrega de la moto.
Esto lo hemos venido haciendo desde la semana pasada, pues antes el Runt no estaba operando y eso nos había frenado un poco y fue lo que se vio en los resultados de abril.

¿Cuáles son las expectativas de ventas para este año?
Es importante señalar que el mundo nos cambió, por lo menos uno o dos años y hay algunas razones por las cuales nosotros creemos que nuestro sector del mercado va a tener una recuperación más rápida que otros segmentos.
Entendemos que los clientes no van a querer asistir de la misma manera en que lo hacía antes a nuestros puntos de venta, sabemos que nuestros vendedores tendrán que cambiar la forma de vender y son iniciativas que ya estamos teniendo en cuenta y a las que les estamos trabajando para recuperar esta pérdida tan grande que ha tenido el mercado.
En un principio, pensábamos que el mercado iba a cerrar en 650.000 motos, pero en estas últimas semanas ya pensamos en unas cifras más conservadora y creemos que puede estar entre el 70% y el 75% de esa cifra del mercado total.

¿Cree que va a haber un boom de venta de motos luego de la pandemia?
Creo que sí, por varios temas. Es evidente que el transporte público no va ser igual al menos por el resto de este año, la gente se va a cansar de las aglomeraciones y no lo va a usar, lo que va a favorecer a algunos sectores de transporte individual, no solo a las motos, también a las bicicletas, las bicicletas eléctricas, patinetas y todo tipo de transporte individual para ir desde su casa al trabajo.
Hay otro factor que vemos que nos va a favorecer y es el de los domicilios. Es evidente que van a disminuir las visitas a los puntos de ventas y esto lo hemos vivido durante esta cuarentena. nos estamos acostumbrando a usar los domicilios y esta es otra razón evidente por la cual nosotros creemos que el negocio logístico de los domicilios se va a crecer, y con este, esperamos una recuperación positiva, o al menos más rápida de nuestro sector.
Finalmente sin duda, estos días han sido muy difíciles para las empresas y muchas de ellas han tenido que despedir a sus empleados y nosotros creemos que si alguien sale con una liquidación y no tiene forma de buscar un trabajo nuevo, una de las opciones va a ser comprar un vehículo individual y así tener su propio empleo.

¿Cuándo prevé que se recupere el sector automotor?
Nosotros esperamos que el 2021 sea muy parecido al 2019 y a eso es lo que le tenemos que apostar y trabajar. Estamos convencidos que la motocicleta va a portar positivamente a la economía colombiana, al medio ambiente y al tiempo poscovid-19 y todo esto se va a lograr con educación, pues hay muchos detractores de las motos, sin embargo, sabemos que con educación es un medio de transporte ideal.

¿Cree que los días sin IVA van a impulsar las ventas de motos?
No estamos incluidos, pero creemos que un día o tres días sin IVA no les hacen bien a nuestro segmento, entonces más que una solución o algo positivo, lo vemos como algo que se puede ir en contra de nuestras ventas normales.
Si uno quiere ser efectivo dando un beneficio de este tipo, creemos que le podríamos pedir al gobierno que hagamos la exención de IVA pero por seis meses en los productos de entrada, en motos por debajo de los 125 centímetros cúbicos, en motos para los estratos uno, dos y tres. Es decir, si quieren apoyar realmente las ventas, esto podría ser una solución, porque es un efecto que va a durar seis meses y será un apoyo para la economía del país.

¿Están trabajando en planes de financiación para los usuarios que quieran acceder a comprar una moto?
Las financieras están difíciles. Nosotros tenemos nuestra financiación propia, antes del covid-19 financiábamos 300 motos mensuales , ahora estamos en nada, sin embargo, sabemos que hay que fortalecer, porque el financiamiento va a ser un reto a futuro.

EL PERFIL
Enrique Vargas, gerente general de AKT, es ingeniero mecánico de la Universidad Eafit; hizo su práctica en Bogotá, en Industria Química Andina, luego trabajó en una empresa de diseño industrial, en Energía y Potencia, donde trabajó en los ensambles de plantas eléctricas. Pasó unos años en Estados y Unidos y a su vuelta al país, estuvo en SAS Colombia, una empresa textil para luego pasar a Auteco, y posteriormente a Glos. Desde 2003 está con AKT. Vargas dice que desde joven ha sido un amante de las motos, que utiliza la moto todos los días para movilizarse y asegura que es un medio de transporte muy seguro.