Portavoz de Avianca dijo que se espera que la compañía presente plan de deudor en posesión en el tribunal de quiebras de Nueva York

Bloomberg

Avianca Holdings SA, una de las aerolíneas más grandes de América Latina, pagó una prima considerable por un crédito de US$1.300 millones que necesita como parte de un plan para salir de la bancarrota después de que la pandemia de covid-19 la obligara a mantener en tierra sus aviones, según personas con conocimiento del asunto.

La aerolínea, con sede en Bogotá, vendió la deuda el 8 de septiembre a un spread de más de 10 puntos porcentuales sobre la tasa de oferta interbancaria de Londres y un precio descontado de 98 centavos por dólar, según las personas, que pidieron no ser identificadas porque la transacción es privada. La compañía también puede pagar intereses sobre el crédito, que vence 18 meses después de que la compañía se acogió al Capítulo 11 en mayo, con más deuda a una tasa más alta, dijeron las personas.

Una portavoz de Avianca dijo que se espera que la compañía presente un plan de deudor en posesión en el tribunal de quiebras de Nueva York esta semana, sin comentar sobre los términos del crédito. La aerolínea busca US$2.000 millones en financiamiento, que incluye la acumulación de algunas deudas existentes. El estado de otra oferta de crédito de US$700 millones no es claro.

Avianca dijo que se vio obligada a declararse en quiebra debido a que la mayor parte de su flota tuvo que permanecer en tierra cuando los Gobiernos cerraron aeropuertos y sellaron fronteras. Latam Airlines Group SA y Grupo Aeroméxico SAB también se acogieron al Capítulo 11 ante respuestas al virus que detuvieron los viajes.

Los viajes aéreos en América Latina se están recuperando gradualmente a medida que se eliminan las prohibiciones de viaje. Aun así, la recesión ha obligado a las aerolíneas a recortar drásticamente. Avianca planea operar 54 aviones de pasajeros para fin de año, en comparación con una meta de 147 antes de que comenzara la pandemia.

El Gobierno colombiano ha otorgado un crédito por US$370 millones como parte del financiamiento. Ese préstamo ha sido criticado por competidores y legisladores que han dicho que es desproporcionado en comparación con el gasto en servicios sociales y con lo que se ofrece a otras aerolíneas. El Gobierno ha defendido la decisión, calificando a Avianca de esencial para la economía.