La agremiación realizó una feria virtual, que va hasta mañana, 16 de octubre, con el fin de reactivar el sector. Esperan que haya 720 citas para negocios

Laura Neira Marciales - lneira@larepublica.com.co

La reactivación económica ha puesto diversos retos a las compañías que están buscando cómo generar ingresos para no presentar una contracción tan grande a final de año. La Asociación Colombiana de Industriales del Calzado, Acicam, realizó la primera feria virtual que culminará mañana con 720 citas para realizar negocios y aliviar las millonarias pérdidas por el covid-19.

Jorge Andrés Zuluaga, presidente de la junta directiva de Acicam, afirmó que con la coyuntura el sector ha perdido cerca de $300.000 millones, pues “el año pasado habíamos producido 270.000 pares, y este año, en el primer semestre, solo producimos 100.000”.

César Jaramillo, gerente general de Calzado Jovical, afirmó que “la reactivación ha sido lenta, a pesar de las medidas de ayuda del Gobierno Nacional. Las empresas están comprando de manera más mesurada las dotaciones de sus empleados; están optando por no tener inventarios de calzado para atender sus necesidades. El inventario lo estamos haciendo nosotros, pero también debemos ser muy prudentes pues ello significa capital de trabajo”.

El presidente de la junta también resaltó que han tenido una disminución en la producción y la venta a nivel nacional que oscila entre 38% y 40%, acumulado a julio, y explicó que esperan “una contracción de 25% este año en el sector, y que en 2021 podamos tener un crecimiento de por lo menos 10%”.

La industria tuvo que transformar sus hábitos hacia las ventas y canales digitales, pero también se han visto cambios en el consumidor por la nueva realidad. “Ahora las mujeres no usan tanto los tacones porque están en casa, por lo que buscan zapatos cómodos, pero elegantes y que sean fáciles de limpiar”, agregó Zuluaga.

El presidente también resaltó que en el país hay buena producción de materia prima, pero dependemos de Asia en cuanto a la innovación; y que los tratados de libre comercio han sido una herramienta que les ha permitido entrar a Europa y Estados Unidos, “pero estos mercados demandan más de lo que consumimos y producimos, por lo que debemos trabajar en el desarrollo del sector”.

Otra de la críticas del sector es que los apoyos del Gobierno no han llegado a estas empresas, porque la mayoría de ellas son familiares y de tamaño reducido, por lo que no tienen las garantías para que los bancos les presten dinero.