La discusión sobre el futuro de este pago se da en medio de un contexto en el que el país está atravesando la peor crisis económica

Paola Andrea Vargas Rubio - pvargas@larepublica.com.co

En el marco de la negociación, que están adelantando los sindicatos, empresarios y el Gobierno, para definir el aumento del salario mínimo del próximo año, se conoció que la cifra de productividad durante el año pasado fue negativa, ya que cayó 0,6%.

Este resultado refuerza la idea de que la mesa tripartita se enfrenta a una discusión complicada sobre el futuro del salario mínimo, debido a que la puja se está adelantando en medio de un contexto en el que el país está atravesando la peor crisis económica y laboral de su historia, por lo que se podrían generar algunas dificultades para una concertación, según los analistas.

La publicación del dato de productividad (-0,6%) es clave, ya que sirve como insumo para definir el posible aumento del pago mínimo mensual para los trabajadores.

Esta cifra se suma a la inflación con el objetivo de fijar el punto de inicio del alza. Sin embargo, al ser negativo, en esta ocasión este debería restarse al costo de vida.

Este dato y la discusión de las partes se está dando en medio de un panorama en el que en 2019, un poco más de 10 millones de colombianos ganaban menos y hasta un salario mínimo y 3,4 millones de empleados más, entre uno y dos salarios, pero con la pandemia el mercado laboral empeoró. Además, en ese año, las partes no llegaron a un acuerdo y el Gobierno decretó un incremento de 6% ($45.000 en promedio) y el básico quedó en $877.703. Sin embargo, hay que tener en cuenta que, a septiembre, cerca de dos millones de colombianos perdieron su puesto de trabajo y economistas y empresarios dicen que un alza similar dificultaría dar empleos.