La firma calificadora plantea que el PIB de 2020 crecería hasta 1% y que el deterioro que sufre la economía en el primer semestre podría recuperarse

Adriana Carolina Leal Acosta

Tras el deterioro que han sufrido las calificadoras de Colombia como país apropiado para recibir capital por dos de las tres calificadoras más relevantes a nivel internacional, se prendió la alarma ante la posibilidad de que Colombia pase el umbral y pierda el grado de inversión.

Esta semana Fitch rebajó la evaluación de BBB a BBB- y mantuvo la perspectiva negativa que tiene desde mayo del año pasado; mientras que la semana anterior Standard and Poor’s (S&P), que mantuvo la calificación BBB, cambió la perspectiva de estable a negativa.

De ese modo, el país quedó prácticamente en el límite entre considerarse un país con un “grado medio inferior” de inversión, a ser país de “grado de no inversión especulativo”.  Sobre lo cual, cabe recordar, que la última vez que Colombia perdió la calificación positiva, en 1999, se tardó más de una década en subir en el escalafón, lo que pasó en 2011.

Todo lo anterior, ha abierto el debate y aumentado las expectativas sobre cuál será la posición que tomará la tercera calificadora más reputada: Moody’s. Y aunque no hay una previsión oficial sobre cuál es el plazo que tiene esta firma para emitir un nuevo concepto, la mayoría de analistas piensa que sería pronto, dada la coyuntura y teniendo en cuenta que el año pasado esto sucedió en mayo.

En esa oportunidad, la compañía mantuvo la evaluación en BAA2 (con grado medio inferior de inversión) y elevó la perspectiva de negativa a estable.

No obstante la expectativa, Moody’s parece mostrarse más optimista que sus pares, al considerar que los choques, que sin lugar a dudas están golpeando a la economía local en el primer semestre, podrían mermar y en el segundo semestre la situación sería mejor. Así lo señaló Renzo Merino, vicepresidente y analista senior del grupo de riesgo soberano de la compañía.

LOS CONTRASTES

  • Renzo Merinovicepresidente y analista senior del grupo de riesgo soberano de Moody´s

    “Nuestro pronóstico es que la economía sufriría los choques, en particular durante el segundo trimestre y luego se recuperaría durante la segunda mitad del año”

  • José Antonio OcampoEx codirector del Banco de la República

    “Lo que las calificadoras miran son los datos macro que de todas maneras no van a ser los más positivos este año. El PIB por ejemplo, creo que va a ser negativo”

  • Marcela EslavaEconomista de la Universidad de los Andes

    "Es previsible que el gobierno necesitará acceder a recursos en el mercado internacional para financiar las medidas requeridas para paliar la crisis. Muchos otros gobiernos requerirán lo mismo, así que habrá una fiera competencia por esos recursos"

“Nuestro pronóstico actual prevé que la economía sufriría los dos choques coyunturales, tanto por la caída del precio del petróleo como por la paralización de la actividad productiva por cuenta del coronavirus, en particular, durante el segundo trimestre del año. Pero creemos que luego se recuperaría gradualmente durante la segunda mitad de 2020”, señaló Merino.

Bajo ese supuesto, Moody’s proyecta un crecimiento en el rango de entre 0% y 1% para el PIB de 2020. Sin embargo, esto tiene “un claro sesgo a la baja”, según destacó el analista, debido a que cabe la posibilidad de que las medidas para contener el Covid-19 en la población podrían extenderse durante más tiempo que lo dictado por el Gobierno originalmente.

“Esto implicaría una menor contribución del consumo privado y de la inversión al crecimiento de la economía colombiana de lo que actualmente proyectamos, y que era el principal motor que pensábamos tendría el país este año”, explicó el ejecutivo.

Lo anterior es especialmente relevante al recordar que en 2019 el incremento del PIB en 3,3% estuvo especialmente jalonado por esos dos factores, por lo que se esperaba, antes de la crisis, que estos mismos empujaran el crecimiento de la economía, aunque en diferentes proporciones respecto al año pasado. Adicionalmente, Merino enfatizó en que más allá de las políticas macroeconómicas que se apliquen y podrían ayudar en los próximos tres meses, “esperamos que los gobiernos también estén diseñado políticas para apoyar la recuperación en los trimestres posteriores”.

A la espera de la nota de la calificadora, es clave enfatizar en que el próximo año las tres compañías emitirían nuevamente su concepto y será hasta ese momento en el que se sabrá si Colombia bajará en el escalafón de inversión o mejorará, por lo que las decisiones que se tomen en estos meses serán claves, según destacan los economistas.

“Para mantenernos se deben hacer las cosas bien en política fiscal. No se debe incumplir la regla fiscal, el desempleo se debería contener y se necesita que vuelva a haber un alto recaudo de impuestos”, señaló Andrés Moreno Jaramillo, analista bursátil.

Pero lograr esto es complicado, pues los factores que han cocinado la crisis actual han sido calificados como peores que los de 2008. “Lo que las calificadoras miran son los datos macro que de todas formas no van a ser los más positivos. Por ejemplo el PIB, creo que va a ser negativo. El déficit fiscal tiene que ser mayor que el PIB, pero eso lo permite la regla fiscal y lo otro es el déficit externo, que es lo que más incertidumbre genera, porque aunque las exportaciones van a caer, las importaciones también”, indicó José Antonio Ocampo, excodirector del Banco de la República.

El economista agregó que no está de acuerdo con la decisión que tomó Fitch esta semana, pues los efectos de los choques del petróleo y el Covid-19 deben ser vistos como transitorios.

A esta opinión se sumó Luis Fernando Mejía, director de Fedesarrollo, quien agregó, sin embargo, que la decisión de esta calificadora no lo sorprendió y que esto no debería incrementar las primas de riesgo “dado que ya estaba anticipado por buena parte del mercado”. Y agregó que “tendremos que acostumbrarnos a que las calificadoras obren de manera similar, en la medida que el choque que estamos sufriendo es extraordinario y porque esto afectará las perspectivas fiscales”.

“Es un momento precipitado para preocuparse por perder la inversión”

Así lo señaló el director de Crédito Público del Minhacienda, César Arias, quien enfatizó que el impacto de las decisiones de las calificadoras ha sido limitado, “como se evidencia en los resultados de las subastas de TES de esta semana”.

Sin embargo, Mary Acosta, analista senior de Crowe Colombia, advirtió que “una reducción ahora implica que la perspectiva de futuro del país sea complicada comparada con 2014 y 2015, lo que podría tener un efecto cascada en la reducción de las calificaciones de las empresas nacionales, un encarecimiento de la deuda pública por el aumento de la percepción de riesgo, hasta la reducción de la demanda sobre los títulos de deuda soberana debido a los requerimientos mínimos de calificación exigidos por inversionistas profesionales e institucionales extranjeros.”.