El Ministerio de Minas y Energía aseguró que en junio se estabilizará la caída en la producción y añadió que el sector será fundamental para la reactivación económica

Kevin Steven Bohórquez Guevara - kbohoquez@larepublica.com.co

La mayor cotización de los precios internacionales del petróleo, así como la gradual reactivación de las actividades productivas no serán suficientes para que la industria petrolera presente un buen balance a final de año. El Ministerio de Minas y Energía confirmó que la producción petrolera no sobrepasaría 820.000 barriles diarios en 2020, una cifra que se traduciría en una caída de 7% frente a 886.000 barriles que se lograron el año pasado.

La ministra de Minas y Energía, María Fernanda Suárez, confirmó que todo apunta a que el dato cerrará entre 750.000 y 820.000 barriles. Si bien destacó que la pandemia tuvo un impacto importante no solo en los hidrocarburos, sino también en la minería y la energía, advirtió que en junio se prevé una estabilización.

“El promedio mensual que tenemos para mayo (hasta el día 26), que todavía no es el dato del cierre, es de 731.000 barriles, inferior a lo que tuvimos en abril. Sin embargo, vemos un signo de estabilización de 720.000 barriles para junio”, destacó Suárez.

La recuperación que se prevé este mes se daría luego de que la industria presentara indicadores mínimos en materia de producción, exploración y sísmica. De hecho, en el más reciente informe de Campetrol se advierte que en mayo se llegó a tan solo 43 taladros activos, lo que significó una caída anual de 68% frente al quinto mes de 2019.

De acuerdo con el análisis económico del gremio, la coyuntura de precios bajos y las restricciones a la movilidad del personal impidieron que se llevara a cabo gran cantidad de las operaciones de la industria. Este mismo panorama, incluso, se vio a nivel internacional, que registró una desactivación de 338 equipos frente al mes anterior, consolidando 1.176 taladros en mayo.

Germán Espinosa, presidente de Campetrol, aseguró que, por ahora se prevé una estabilización en la dinámica, y una gradual recuperación en los próximos tres meses. “Con la recuperación de los precios y los nuevos protocolos de bioseguridad esperamos que, en adelante, se presente una ligera tendencia de recuperación, que se mantendría en lo que resta del año”, dijo.

La caída en la actividad de taladros también se vio en los nuevos pozos exploratorios y la sísmica. En el último balance se destacó que en el primer trimestre del año fueron perforados siete pozos exploratorios. Eso representó una una caída de 36,4% frente a los 11 pozos perforados en el mismo periodo del año pasado.

Lo mismo se vio en el acumulado de sísmica, que tan solo llegó a 161 kilómetros, frente a 167 kilómetros de los primeros tres meses de 2019. “La turbulencia de los últimos meses no tiene punto de comparación. Los años 2018 y 2019 fueron muy positivos para la industria. 2020 inició con las mejores perspectivas, sin embargo, la aparición del covid y el choque de los precios generaron un impacto que probablemente será mucho mayor que el de la crisis de 2014”, dijo Espinosa.

Los proyectos claves

En medio de la incertidumbre que se ha presentado en la industria, y las expectativas de recuperación, el Ministerio confirmó que los aportes del sector serán claves para la reactivación económica del país.

La Ministra destacó que en este momento hay 35 proyectos clave en energía, minería e hidrocarburos, los cuales generarán $37 billones en inversión, alrededor de 53.000 empleos y un poco más de $29 billones en regalías totales.

“Nueve de estos 35 proyectos priorizados concentran 80% de las inversiones y el empleo. Su desarrollo se traducirá en recursos para importantes proyectos en educación, salud, infraestructura y acceso a servicios públicos para las regiones, a través de las regalías”, destacó Suárez.

Por ahora se prevé que esas obras marquen la hoja de ruta de la reactivación de la industria. No obstante, si bien se vislumbra un mejor segundo semestre, aún la industria no alcanzaría a retomar los niveles de reactivación que alcanzó en 2019, cuando no solo se firmaron 31 contratos petroleros, sino también se dio un impulso a las energías renovables.