Antes de julio Minsalud daría luz verde a los protocolos propuestos. No obstante, Acodres pide que se permita también hacer pilotos en el resto del país

Adriana Carolina Leal Acosta

Aunque desde el 14 de junio se anunció que los restaurantes ubicados en los denominados municipios ‘no-covid’ podrían solicitar a las alcaldías, y estas a su vez al Ministerio del Interior, el permiso para reabrir sus puertas, eso todavía no ha sido posible pues falta que el Ministerio de Salud dé el visto bueno a los protocolos de bioseguridad que se utilizarían.

Sin embargo, según fuentes del Gobierno, ese requisito sería solventado entre hoy y el martes, dado que desde mediados de mayo el gremio de los restaurantes, Acodres, junto al Ministerio de Comercio, le entregó una propuesta de los mencionados protocolos a la cartera de Salud que ha estado analizando desde entonces.

Así las cosas, según el mismo gremio, con esta medida se podría volver a trabajar en alrededor de 800 municipios, lo que cobijaría a cerca de 16.000 restaurantes del total de 90.000 que estaban funcionando antes de la pandemia.

Sin embargo, del total, en mayo, ya habían cerrado 27.600 y se tenía previsto que, de continuar así, al terminar junio la cifra de cierres superaría 35.000, lo que equivale a una tercera parte del sector.

“Nosotros le hemos dicho al Gobierno que le damos las gracias por dar ese paso, pero solo abrir en municipios no covid es, a todas luces, insuficiente, pues 80% de la productividad del sector se concentra en municipios con mayor circulación de covid, como ese el caso de Bogotá, que tiene una participación de 37% en el sector”, dijo Henrique Gómez, presidente de Acodres.

Quien agregó que, es precisamente en las ciudades donde se emplea más gente, se hacen las mayores contribuciones tributarias y donde, entre otras cosas, ha sido más difícil sostener a los restaurantes durante los 100 días que llevan cerrados, pues en muchos casos no se ha podido llegar a acuerdos de pago sobre los arriendos.

No obstante, el dirigente gremial señaló que en la noche del miércoles sostuvo una conversación con el Gobierno en la que se mostraron receptivos frente a permitir que se hagan los pilotos de reapertura en los municipios con covid-19, lo que quedaría especificado en el próximo decreto que se emitirá para refrendar la extensión del aislamiento preventivo hasta el 15 de julio.

Ahora bien, para todos es claro que de cómo se desarrolle la reactivación del sector dependerá el éxito de los pilotos, para lo cual se han destacado varios restaurantes en zonas como Salento (Quindío), pues estos son establecimientos campestres, con mucha ventilación y ubicado en la zona cafetera, la cual ha sido fuertemente afectada por la restricción al turismo, que es una de las principales actividades económicas del municipio.

“Este es un primer paso muy importante para nosotros, pero esperamos que en un día no muy lejano podamos empezar a atender no solo a los locales, sino a los visitantes”, señaló Rocío Acosta, directora de Acodres Quindío.

Sin embargo, no en todas partes el panorama es de reactivación, pues en Cali, por ejemplo, para ayer estaba programado el inicio de las pruebas piloto en los restaurantes del sector del Parque del Perro desde el mediodía hasta la media noche, las cuales irían hasta el 30 de junio. Pero estas fueron suspendidas a última hora por orden de Presidencia.

En el caso de Bogotá, Acodres diseñó un plan piloto concentrado en la zona del Parque de la 93 y en la carrera 19, entre calles 116 y 117, en las que consideran que se podrían garantizar las correctas prácticas de higiene y el distanciamiento social, ya que, por ejemplo, en algunos de estos restaurantes hay terrazas.

Sobre los protocolos, Gómez destacó que no todos son nuevos para el sector gastronómico que, pues siempre ha tenido que ceñirse a exigentes prácticas de bioseguridad, por lo que está entrenado para respetarlas.

Algunos de los protocolos propuestos

En el documento que diseñó Acodres con el Mincomercio para el Minsalud, se contemplaba que el aforo de los restaurantes se determinaría de manera en que se garantizaran los dos metros de distancia entre mesas. Además, se habló de instalar barreras protectoras o mamparas en el área de servicio para distanciar mesas, así como en las áreas de entrega de pedido y pago. Otro de los requisitos sería que se haga control de temperatura al momento del ingreso, así como desinfección de pies y manos. Los juegos para niños estarían suspendidos temporalmente.