Hoy se celebrará la primer Junta del Emisor del año. No se modifican los tasas desde el 30 de abril de 2018.

Noelia Cigüenza Riaño - nciguenza@larepublica.com.co

Ni la reducción de los 350 puntos básicos de la tasa de intervención de política monetaria del Emisor (hoy en 4,25%) en estos últimos dos años, ni la bajada de otros 257 puntos básicos en la inflación (3,18%) han logrado mejorar las expectativas de los consumidores que pasaron de estar, en el índice que mide Fedesarrollo, en -10,70% en diciembre de 2016 a seguir en terreno negativo en -8,3% en el mismo mes de 2018.

Desde que la Junta del Banco de la República, que hoy se reúne por primera vez en el año para decidir si incrementa o deja inalterada la tasa de interés, inició su ciclo expansionista en diciembre de 2016, el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) ha aumentado 240 puntos básicos. Y aunque llegó a estar en verde desde abril a agosto pasado, volvió a ceder terreno en septiembre y profundizó su caída en noviembre (-19,60%).

“Esperamos que la confianza se recupere a lo largo de este año. El índice estuvo muy afectado por la discusión de la Ley de Financiamiento, en especial, en noviembre cuando se discutió la ampliación del IVA a más productos de la canasta familiar. Esta propuesta finalmente se cayó del proyecto”, explicó Luis Fernando Mejía, director de Fedesarrollo.

Si bien las tasas de interés o el IPC no son el único factor que mueve mensualmente al ICC, los expertos indican que estas variables sí pueden llegar a incentivar las expectativas de gasto de los diferentes consumidores, es decir, cuando existe un ciclo de reducción de tipos o una caída de la inflación, los hogares pueden estar más predispuestos a endeudarse.

LOS CONTRASTES

  • Germán MontoyaDirector Económico de Asobancaria

    “Los mayores niveles de riesgo y el deterioro de la morosidad restaron tracción a los mecanismos de transmisión en consumo”.

  • Alejandro ReyesEconomista principal del BBVA Research Colombia

    “Tendrán que analizar el panorama externo. Esperamos que haya dos aumentos a lo largo del año, en julio y diciembre”.

“Si partimos de la idea de que cada hogar puede pensar de una manera diferente, en teoría, las condiciones económicas deberían estar ahí. Es decir, puede haber un deterioro de la confianza de los consumidores porque piensen que no les alcanza el dinero con una alta inflación o si la tasa de interés es elevada lo verán difícil al igual que si hay mayor desempleo”, manifestó Alejandro Reyes, economista principal de Bbva Research Colombia.

Respecto a la transmisión de las reducciones de las tasas de referencia hacia los tipos del mercado, el director económico de Asobancaria, Germán Montoya, indicó que ha seguido su curso normal, se ha reducido el costo y se ha dinamizado la economía. A diciembre la tasa de usura estaba en 29,1%.

“En particular, las tasas de interés del segmento comercial cerraron 2018 con una reducción superior a la de la tasa de política monetaria (467 pb vs. 350 pb), un comportamiento que también se observó en las tarjetas de crédito (414 pb vs. 350 pb)”, argumentó el experto, quien dijo que en los segmentos de consumo, microcrédito y vivienda también se apreció dicha transmisión, aunque con una menor celeridad.

Por su parte, Camilo Rincón Vanegas, analista de Banco Agrario, opinó que las tasas de consumo demoraron en absorber, en gran parte, el ciclo bajista de tipos de interés debido al elevado nivel de mora de esta cartera en muchos bancos del país y a la periodicidad de este tipo de créditos, que es de más de tres años. “Además su tasa de interés es fija, lo que dificulta la incorporación de la reducción de tasas”, dijo.

Los factores que dejarían inalterada la tasa en la Junta
Para esta primera Junta Directiva del Banco de la República, los analistas del mercado esperan que el Emisor deje inalterada su tasa de intervención en 4,25%, un tipo que no se modifica desde su pasada reunión de abril del año pasado. La normalización de las expectativas de inflación, que cerró 2018 dentro del rango meta (3,18%), así como la ausencia de fenómenos externos que generen presiones alcistas, y la todavía incertidumbre sobre la velocidad de recuperación serían los factores a tener en cuenta.