Cinco operadores entrarán a trabajar en mercado que mueve 6.300 toneladas al día

Laura Lucía Becerra Elejalde - lbecerra@larepublica.com.co

Tras ocho días de crisis sanitaria y ad portas de la implementación del nuevo esquema de recolección de basuras en la capital, que entrará en vigencia a partir del lunes, la transición ha enfrentado varios inconvenientes.

El centro de la controversia continúa siendo la situación de los 3.200 trabajadores de la empresa que no tienen claro su futuro laboral una vez entre en vigencia el contrato de la licitación por $4,8 billones que se adjudicó por ocho años el pasado 3 de enero.

Los nuevos operadores (Promoambiental Distrito, Limpieza Metropolitana, Ciudad Limpia, PSF Promesa de ESP Futura Bogotá Limpia y PSF Área Limpia) entrarán a operar un sistema que le cuesta a la ciudad $135,73 millones de pesos diarios, pues diariamente se producen 6.300 toneladas en la capital, y según la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (Uaesp), en Doña Juana se paga $21.545 por cada tonelada dispuesta en el relleno sanitario.

La Secretaría de Hábitat afirmó a LR que la prioridad en estos días está en atender primero la emergencia ambiental y sanitaria que afronta la ciudad antes de entrar a revisar la transición al nuevo esquema de recolección.

Desde que inició la emergencia sanitaria el pasado 1 de febrero y hasta la fecha, se han acumulado 16.476 toneladas y recogido 12.127. El secretario de Hábitat, Guillermo Herrera, indicó ayer que aún están pendientes por ser recolectadas 3.000 toneladas de desechos y que de las 12 localidades que se han visto más afectadas a causa de la falta de operación de los trabajadores de Aguas de Bogotá, ya se emprendieron labores especiales en Engativá, cuya situación es la más crítica.

LOS CONTRASTES

  • Guillermo HerreraSecretario de Hábitat

    “Es un reto grande porque la operación de Aguas de Bogotá se encuentra gravemente afectada por actos de vandalismo que perpetraron algunos de sus empleados”.

“Solo la localidad de Engativá contó durante la madrugada con 25 camiones (15 compactadores y 10 volquetas con minicargador) para atender la situación de basuras. En las otras 12 localidades, de 122 se aumentó la flota a 138 vehículos”, sostuvo el secretario.

Otros puntos críticos donde el Distrito enfocó su atención además de Engativá fueron las localidades de Teusaquillo, Santa Fe y San Cristóbal.

A su vez el Ministerio de Medio Ambiente ha estado monitoreando el avance que ha tenido el Distrito con la recolección de basuras, pues el viceministro de Políticas y Normalización Ambiental, Willer Guevara Hurtado, supervisó la jornada de ayer y entregó un parte de tranquilidad a la comunidad, una vez se descartó una afectación a la salud o al medioambiente.

“En nuestro recorrido por dos de las principales localidades afectadas, como Engativá y Teusaquillo, observamos que efectivamente hay acumulación de residuos, pero también evidenciamos que ya están llegando los vehículos para recoger los residuos que se generan diariamente en la zona”, informó el funcionario.

El alcalde mayor de Bogotá, Enrique Peñalosa, ofreció disculpas a la ciudadanía por los inconvenientes presentados y aseguró que en tres días el sistema de recolección de Bogotá estaría normalizado.

Por otro lado, el procurador Delegado de Salud, Protección Social y el Trabajo Decente, Luis Adolfo Díazgranados, anunció la instauración de una mesa de seguimiento para el empalme.

Esquema de aseo debe velar por la libre competencia

La Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) dio a conocer a LR que frente al lío de las basuras se debe tener claro que no se puede confundir el caos ocasionado por el cambio de esquema fuera de la norma que se hizo durante la pasada administración con el sabotaje generado por los trabajadores de Aguas de Bogotá, pues la disposición de la Alcaldía se ajusta a la orden de la SIC por la cual en este momento hay una multa vigente contra el exalcalde Gustavo Petro por restringir la libre competencia en la prestación del servicio.