Opinión

El dinero no lo es todo

¿De qué se trata esta tendencia que cobra cada vez más fuerza? Desde nuestra experiencia la veremos a continuación y al final usted como alto directivo, tomará la decisión entre calidad versus cantidad.

En el “salario emocional” se tienen en cuenta todos aquellos beneficios y compensaciones no económicas que reciben los colaboradores en toda organización, como por ejemplo, la posibilidad de que los empleados trabajen desde casa unas horas a la semana, celebren fechas especiales, obtengan reconocimientos, entre otros factores que los hace felices.

Cuando piense que tener a todo el mundo feliz es una tarea difícil, tenga en cuenta que mejorando el bienestar y la calidad de vida de sus colaboradores estará contribuyendo a los resultados de su compañía. 

Está comprobado, las emociones influyen en el rendimiento de los colaboradores, por supuesto, la familia es un elemento clave y generador de estados de ánimo, sueños, e ideales para los trabajadores, razón por la cual las compañías exitosas entienden y le dan la importancia que ésta se merece, por medio de políticas empresariales que involucran a los familiares en espacios lúdicos, de protección social y de apoyo.

La realización profesional es para muchos colaboradores la fuerza que los mueve a lograr grandes metas dentro de la compañía y por medio del ascenso laboral la organización da un voto de confianza a sus trabajadores, les reconoce sus capacidades y los alienta a continuar por el camino hacia el desarrollo de sus habilidades.

Por su parte, los procesos de formación son generalmente bien recibidos por los colaboradores y para ellos significan varias cosas: un buen gesto por parte de la compañía, oportunidad de adquirir nuevos conocimientos y una declaración exclusiva de pertenencia a la empresa. 

Y para la organización, capacitar es una manera de comprometer a los trabajadores con su productividad, es decir, es un pacto de fortalecimiento mutuo, donde el talento se moldea y se pone en función de sus objetivos estratégicos.

Cabe mencionar, durante nuestro trayecto en la búsqueda de talentos hemos encontrado personas que aman lo que hacen y les apasiona las satisfacciones que se generan en el día a día en sus entornos profesionales, donde el dinero se encuentra en un segundo plano y la vocación es la razón por la cual pertenecen a una compañía u otra.

De esta manera, cuando tenga colaboradores satisfechos, tendrá personas que se sienten cómodas con sus trabajos, dando todo de sí en climas laborales sanos y propicios para el incentivo de la proactividad, creatividad, ideas frescas e innovadoras y libres del dañino estrés, aspectos claves para la retención y atracción del talento humano a su empresa.

Las emociones de los colaboradores en escenarios laborales se reflejan en el servicio al cliente (tanto interno como externo), la consecución de metas, los resultados, el clima laboral, entre otras áreas que influyen en el aumento de la productividad de su compañía.

Por tal razón, lo invitamos a que preste atención a las motivaciones de sus  trabajadores y haga parte de esta gran jugada de la gestión humana denominada por unos como “el salario emocional”, donde ¡el dinero no lo es todo!