Opinión

Celebrando el multilateralismo con proteccionismo

Este año se celebran 70 años de la culminación de las negociaciones del Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio (Gatt por sus siglas en inglés).

Aunque estas negociaciones buscaban inicialmente establecer la Organización Internacional del Comercio – organización que nunca entró a regir – su contenido reflejado en el Gatt marcó un hito en el desarrollo del Derecho Internacional Económico. Firmado por 23 países, el 30 de octubre de 1947, el Gatt fue el primer paso definitivo para la reducción de aranceles bajo un marco multilateral, con miras a evitar la adopción de medidas proteccionistas, que luego de ocho rondas de negociaciones subsiguientes dio lugar al nacimiento de la Organización Mundial del Comercio – OMC. Hoy, cerca de 98% del comercio internacional se rige bajo las normas multilaterales de la OMC.

A pesar de estar celebrando el aniversario 70 del Gatt, este año no ha sido fácil para la regulación multilateral del comercio. Las discusiones bajo el marco de la OMC han escalado hasta convertirse en amenazas de bloqueo del mecanismo de solución de diferencias de la organización y en la discusión de un asunto de alta trascendencia económica y política para algunos Miembros.

Por un lado, EE.UU. viene indicando reparos al Órgano de Apelación desde hace algunos años por presuntamente extralimitarse en la interpretación y aplicación de las normas de la OMC. En criterio de los EE.UU., esta presunta extralimitación ha afectado a los compromisos adquiridos bajo los acuerdos de la OMC, volviendo más onerosas las obligaciones allí contraídas. Como consecuencia, EE.UU. ha bloqueado el segundo término de dos de los jueces (‘miembros’) del Órgano de Apelación – uno incluso postulado por EE.UU. mismo y otro de nacionalidad coreana – indicando que las decisiones de ese cuerpo colegiado han sido mayoritariamente contrarias a sus intereses.

Adicionalmente, este año EE.UU. indicó que bloqueará el inicio del proceso de selección de las vacantes en el Órgano de Apelación. Este bloqueo (posible por la regla de consenso en la OMC), pone en peligro el mecanismo de solución de diferencias – hoy la joya de la corona de la OMC – pues el Órgano de Apelación muy pronto carecerá de suficientes miembros para legalmente resolver el volumen de recursos que recibe.

Por otro lado, este año se ha venido discutiendo un tema trascendental para las relaciones comerciales, en el cual se enfrenta China por un lado, y principalmente EE.UU. y la UE por otro. En diciembre de 2016, China demandó a EE.UU. y a la UE ante la OMC, por utilizar metodologías de cálculo del valor normal presuntamente ilegales en investigaciones antidumping. Estas metodologías, según China, dejaron de estar justificadas con el vencimiento del artículo 15 (a)(ii) de su protocolo de adhesión a la organización. Este asunto, por la potencial reducción de los derechos antidumping autorizados contra productos chinos, revierte una gran importancia económica para los países importadores de productos de este origen, pues su valor disminuiría notablemente. Por supuesto, desde un punto de vista de política comercial, este es un tema muy sensible para las grandes potencias económicas.

Estos asuntos desafortunadamente se dan en un contexto de tendencias proteccionistas, erigidas bajo un discurso nacionalista, tal como fue el Brexit, o la actual administración Trump, entre otros. Estas tendencias hoy amenazan los beneficios económicos derivados del sistema multilateral, al cual le celebramos 70 años de su inicio.