Opinión

Nueva política aeroespacial en tiempos de posconflicto

Aspectos tan globales como lo que fue la carrera espacial durante la década del 60, han sido tema de discusión desde hace varias generaciones, el sueño de llegar al espacio no es una cuestión exclusiva del siglo pasado y, desafortunadamente, Colombia ha dejado escapar la oportunidad de aprovechar los beneficios del sector espacial y satelital que, en últimas, dinamiza el crecimiento económico y desarrollo social del país.

Desde el momento en el que se empezó a hablar de tecnología espacial y, aunque para entonces su principal uso se limitaba casi que, de forma exclusiva al desarrollo bélico (al igual que internet en su inicio), hoy por hoy hablar del ecosistema espacial y satelital comprende muchísimos aspectos que afectan la vida económica, social y cultural de un estado desde diversas perspectivas.

Aunque los esfuerzos del gobierno han sido escasos (y que el tema ha sido una cuestión casi que exclusiva del sector académico), el borrador del Conpes, presentado durante septiembre de este año, es el primer paso para hacer realidad una política pública que potencialice el tema espacial y satelital en el país.

Dentro del mencionado documento, se ha hecho especial énfasis a tres causas que han retrasado una adecuada implementación de políticas públicas relacionadas con la puesta en marcha de proyectos aeroespaciales en Colombia: en primer lugar, se habla de una falta de visón estratégica a largo plazo, por otro lado, no existe un marco gubernamental que permita la activación del ecosistema espacial y satelital y, finalmente, las dificultades que provienen de las fallas de mercado y particularidades que enfrenta el sector.

En consecuencia, el Conpes pretende solucionar las fallas a nivel institucional y de mercado que han limitado emprender proyectos aeroespaciales teniendo en cuenta una visión estratégica amplia superando las barreras de entrada al sector espacial.

Ahora bien, la aparición del documento se produce en un momento crucial para Colombia: el posconflicto es un acontecimiento que involucra a todos los sectores y, como ya se ha hablado en otras oportunidades con relación a la aviación para la paz, las políticas aeroespaciales tendrán como resultado un beneficio para el país pero sobretodo, para los municipios que han sido tradicionalmente catalogados como alejados, desconectados de los mercados y que participan en menor medida del PIB, por ejemplo con la agricultura o mejoramiento de las comunicaciones a lugares remotos de Colombia, y, en términos generales, puede facilitar actualizaciones meteorológicas o de movilidad que redundan en mayores beneficios para entidades públicas y el conglomerado social, adicionalmente se podrá intensificar la lucha contra el narcotráfico a través de vigilancia satelital y, el sector defensa podrá verse beneficiado también con las ventajas que un satélite brinda (vale la pena anotar que la Fuerza Aérea Colombiana planea lanzar un nanosatélite antes de finalizar este año).

Todo lo antedicho resulta siendo esperanzador para quien lo lee, máxime cuando aparentemente, hay un movimiento gubernamental serio que genera amplias expectativas con respecto a la implementación del ecosistema espacial, esperemos que el revuelo que generó el documento Conpes y las intenciones de las entidades competentes se materialicen pronto y que traigan consigo los mencionados beneficios, no solamente para el posconflicto, sino que afecten de forma positiva a cuantos sectores del país se pueda.