Opinión

¡Se queda!

Muchos consideramos y estamos totalmente seguros que todas las afirmaciones difamatorias que se hacen en contra de él, son no solo una total falacia sino también un reguero de barbaridades sin sustento alguno; a Pretelt de entrada le están cobrando su posición frente al proceso de paz quien de manera expresa a manifestado serios reparos al modelo de negociación con las Farc; todas las suspicacias que rodean este caso están atiborradas de incongruencias, asunto que denota lo obvio pues a Pretelt intentaron persuadirlo para que sin más reparos aprobara el marco jurídico para la paz, norma jurídica benevolente con las Farc.

Pretelt muy seguramente guardó serias reservas y no propiamente a favor del marco jurídico para la paz, acto legislativo el cual sostiene toda la burla a las víctimas del terrorismo, la cual hace unas semanas denominaron justicia transicional; asunto que no solo preocupa en quienes hacen críticas constructivas al proceso de paz, sino también a la comunidad internacional que ha sido muy incisiva en la poca probabilidad que haya justicia en el marco del acuerdo, pues no solo los castigos judiciales no serían serios, sino también no prestan garantía jurídica plena de no repetición de hechos delictivos y la comisión de actos terroristas, para no ir tan lejos la congratulación del Estado con las Farc al conceder la conexidad entre el narcotráfico y el delito político. ¡Rico así don pepe! 

La compuerta para la arbitrariedad está abierta desde hace muchos años, desde cuando las mafias cartelizadas eligieron presidente -“aquí estoy y aquí me quedo”, en ese caso no pasó nada, se habla de generales corruptos, chuzadores, perseguidores de periodistas y habidos de concupiscencia, tampoco pasa nada, en el caso Pretelt atiborrado de imprecisiones, no solo se conculcó ya el derecho a la presunción de inocencia, y el derecho a la contradicción y defensa, sino también la división tripartita de los poderes públicos; la fiscalía demostró que Pretelt nunca se reunió con Pacheco en su apartamento, y que tampoco llegaron juntos o en horas alternas a un homenaje al Club el Nogal.  La verdad es que Pretelt nunca hizo ningún tipo de actuación como magistrado a favor de Fidupetrol o de los intereses de un particular, así lo demuestran las actas de la Corte Constitucional donde consta que no seleccionó la tutela, decidió que la tutela no era procedente en ese caso, pero no solo queda el asunto ahí, él mismo insistió en que esa tutela nunca debería seleccionarse, ningún directivo de Fidupetrol conoce o conoció al magistrado Pretelt, y las incoherencias de Pacheco en este asunto muestran como la realidad supera la ficción, si de solicitar renuncias a magistrados en la Corte Constitucional, ¿por qué no pedirla al magistrado que intrigó para enredar el caso Colmenares vía tutela dentro de la Corte?