Opinión

Y el ganador es…

Es un verdadero placer el maravilloso mundo del cine; el arte que nos lleva por universos diferentes, que nos envuelve en emociones inesperadas y que muchas veces nos deja un sabor distinto en la cabeza y en el alma, luego de que la pantalla va a negro.

Por estos días, es el rey y está muy de moda. 

Época de premios y nominaciones, que nos pone a tomar partido y a querer que quien nos gusta, sea el que se lleve los honores. 

Yo ya tengo los míos: Alfonso Cuarón, Matthew McConaughey, Cate Blanchet, Jared Leto y ‘Gravity’, entre otros.

Luego de los Globo de Oro, empiezan las apuestas en firme. Para muchos, Hollywood y su industria son el resultado de un espectáculo comercial puro y duro, pero en honor a la verdad, suele ser tremendamente influyente. 

Se convierte en un termómetro de qué es lo que hay, y tiene su encanto especial.

Las alfombras rojas son el pleno derroche de sofisticación, de glamour, de historia perfecta, donde cada personaje que por allí desfila, posa con su mejor cara y su mejor atuendo.

Es por esto que las grandes casas de moda y joyería le apuntan a las estrellas para que ese día luzcan sus mejores galas.

Claro que también es costumbre que estas grandes estrellas sean motivo de burlas, tal como le ocurrió a la ganadora del Oscar 2013 Jennifer Lawrence en la ceremonia de premios que otorga la asociación de prensa extranjera, quien con un vestido blanco de Dior fue ridiculizada inmediatamente en internet.

Así mismo, suele ser común que los vestidos que más gustan son replicados y vendidos días siguientes a la ceremonia. El vestido que usó Amy Adams, por ejemplo, quien está nominada a en la categoría de actriz principal en los Óscar por la película ‘Escándalo Americano’, fue un Valentino bicolor con un escote que le quedaba impecable, y  que ya se consigue en internet por USD$139.

Antes de los Óscar, vienen los que entrega el sindicato de actores (SAG), así que el banquete está servido y de aquí al 2 de marzo lo que tenemos es cine, premios, moda y encanto.