Opinión

El arte de obtener financiación

Aunque la función natural del abogado es la asesoría jurídica, otros servicios pueden ser diferenciales

¿Qué papel juegan los abogados?
Llega un momento durante el ciclo de vida de una empresa en el que requerirá de financiación, bien sea para materializar la idea, bien para expandir la capacidad de producción, para desarrollar nuevos productos, o para incursionar en nuevos mercados. En cada una de esas etapas, las firmas pueden servir como aliadas estratégicas para el impulso de los negocios de sus clientes.

Tradicionalmente, los despachos se han centrado en el asesoramiento legal, empero, por la evolución de los ecosistemas de emprendimiento, el surgimiento de las startups y el fortalecimiento de las pymes; las firmas han virado hacia la intermediación con potenciales inversores. Las firmas legales se alejan de su concepción original, para adaptarse a las empresas de este milenio, a sus modelos de negocios y necesidades a mediano y largo plazo. De ahí que, las empresas no exijan asesores calificados, sino expertos que puedan aportar valor añadido a los proyectos.

El papel del asesor legal es fundamental, por un lado, podrá conectar a la empresa con el inversor idóneo, y a la vez, podrá prestar asesoramiento estratégico en diferentes asuntos: fiscales, societarios y corporativos, competencia, derecho inmobiliario, propiedad intelectual, entre otros.

¿Cuáles son las alternativas de financiación?
Existen varios instrumentos para la financiación, que pueden ser empleados en las diferentes etapas de desarrollo de la empresa.

En una primera etapa le corresponde al emprendedor invertir en su propio negocio. En una segunda etapa se puede acudir a las “tres efes” (friends, family & fools), donde el entorno más cercano al emprendedor lo podrá apoyar con recursos.

Otra alternativa, para negocios más consolidados, es acudir a inversores privados o business angels, que aportan su propio dinero y en ocasiones, conocimiento y contactos.

También encontramos a los fondos de capital privado, divididos en dos categorías según la etapa del proyecto a financiar. Por una parte, los private equity, que invierten en empresas ya consolidadas. Por la otra, los venture capital que invierten en las primeras etapas de un negocio de alto potencial y riesgo.

Recientemente, se ha popularizado el financiamiento compartido o crowdfunding, que corresponde a una red de financiación colectiva, regularmente en línea, mediante la cual los inversionistas financian pequeñas cantidades.

La tradicional financiación bancaria cuenta con instrumentos según las necesidades y capacidades de las empresas.

Finalmente, en Colombia se cuenta con un abanico de oportunidades de financiación pública, tales como, Bancoldex, Innpulsa, Colciencias, Fondo Emprender del SENA, entre otros

¿Qué hace apetecible a una empresa?
Las empresas que reciben inversión se caracterizan por tener un equipo calificado, con experiencia y logros demostrables. Por el potencial del segmento, el tamaño del mercado, la validación de concepto, el crecimiento y escabilidad.

Así mismo, poseer un alto componente de innovación o diferenciación competitiva, bien sea en su modelo de negocio, tecnología o derechos de propiedad intelectual. Por último, es fundamental la viabilidad del modelo frente al financiamiento; así como, la posibilidad de recuperación de la inversión y de salida.