Opinión

Bustos, ayúdenos a poner el pecho y salve usted la patria

En pleno siglo XXI y con gran sorpresa, la sociedad colombiana avaló el nombramiento de la General Luz Marina Bustos como nueva Sub Directora de la Policía Nacional de Colombia. Lo triste es que los cargos más altos del Estado y las autoridades parecieran no estar diseñados aún para las que podrían sacarnos del caos tibio de administraciones que desfilan por nuestro país sin vestigios de gloria.

Desde 1810 nuestra nación se ha dedicado a cuidar los huevitos de los más de 57 Presidentes que han pasado por la historia caótica de esta golpeada Nación; nunca los colombianos hemos podido ver, cuidar e idolatrar algo más significativo que insípidos huevos adornados de desaciertos, compromisos, falta de resultados y mucha improvisación. Es por esto que desde estas líneas los invito a reflexionar sobre la necesidad de “contratar” en ese cargo a alguien que sepa administrar, que sepa ejecutar, que le guste pelear y que cada 28 días mande todo lo que no está funcionando “al carajo”, sin importar que no sea muy agraciada pero sin dudar un solo momento que será más linda que todos sus antecesores. 
 
Para no ir muy lejos, eso sí, sin caer en la desgracia de compararnos con el desastroso legado del pajarito y el maduro que quiere que le multipliquen los “penes”, así como lo afirmó esta semana que ya se acaba; un gran ejemplo de nuestro desarrollo estilo casa estudio, es el desbordado atraso que estamos viviendo en este momento en todos los sectores que deberían generar sostenibilidad y autoabastecimiento.
 
¿Por qué hay paros? Ecuador por ejemplo, es un país que hace 25 años tenía un atraso general con respecto a Colombia de más de 24 años. Hoy, este país, gracias a sus políticas integradas, estratégicas y fundamentadas, nos lleva un adelanto de más de 10 años de estabilidad y manejo de sus recursos. Mientras que en Colombia un galón de gasolina cuesta alrededor de 9800 pesos, en el vecino país vale cerca de 2800 pesos; mientras que en nuestro país “del sagrado corazón” un bulto de cemento vale cerca de 25000 pesos, en Ecuador, esa misma cantidad cuesta 7000 pesos; si acá nosotros pagamos un IVA de 16%, en Ecuador pagan uno de 0,12%.
 
El 82,5% de las carreteras de Ecuador cuentan con una infraestructura digna a cargo del Estado; en Colombia, entre redes terciarias, trochas y caminos de servidumbre, no alcanzamos el 35% de conectividad entre regiones. ¿Sabe usted por ejemplo cuánto se gasta para ir a Leticia por carretera? Si, Leticia es de Colombia y al igual que Puerto Carreño, Mitú y Puerto Inírida, son territorios olvidados que no cuentan con carreteras para conectarse tímidamente con la capital del país. 
 
Los bancos y la telefonía celular también son un gran ejemplo de descaro desmedido, frontal y autoritario. Mientras que en Ecuador, los minutos que los usuarios no consumen se le suman indefinidamente a los siguientes meses, en Colombia, los “tres reyes magos”, LE ROBAN al usuario los minutos que éste no gaste durante el periodo de corte, eso, sin mencionar que a veces se acaban los saldos no por llamadas exitosas, sino por servicios fallidos, así como el ya tradicional “puchito” con el que se quedan los bancos por manejar un dinero que NO es de ellos.
 
Hay que ver la fortaleza de las campañas en las redes sociales, desde el iphone al lado de la piscina y ojalá con un buen bloody mary en la mano, después de una buena rumba estilo Andrew Salamanca, donde nuestros jóvenes escriben con gran preocupación frases como #yomepongolaruana o #mañananotengoprevia. 
 
Nuestros gobernantes por su parte, llenos de indignación y cuidándose los huevitos se echan culpas los unos a los otros, mientras nuestros campesinos del campo y los campesinos del Esmad se matan entre ellos al son de los campesinos de Cuba, quienes a su vez hablan sobre los campesinos que nos han gobernado, en este un país campesino por excelencia que rechaza su origen y lo camufla en las secciones de importados en los principales supermercados.
 
No queremos más huevitos Generala Bustos, queremos mujeres que al igual que usted están ansiosas por ponerle el pecho a la patria, con argumentos, con diligencia, con fortaleza y sobretodo con gran sentido de administración, un solo pecho, eso sí bien puesto, puede hacernos olvidar los casi 60 huevitos tibios que han pasado recomponiendo nuestra historia cada 4 años.
 
@donandreshoyos