Opinión

Un Pacífico de oportunidades

En junio de 2012 se creó el acuerdo marco de la Alianza del Pacífico, conformada por Chile, Colombia, Perú y México. La finalidad de la alianza es la de impulsar un mayor crecimiento, desarrollo y competitividad de las economías de los países miembros por medio de avances en la libre circulación de bienes, servicios, capitales y personas.

Tres años más tarde, en mayo de 2015, el gobierno colombiano depositó el instrumento de ratificación de dicho tratado en el Congreso de la República y en febrero de 2016 fue promulgada la ley aprobando el tratado.

A pesar de los errores cometidos por los diferentes grupos colegiados colombianos para culminar el proceso de aprobación, ratificación y posterior promulgación, la Alianza del Pacífico como bloque representó en 2016 la octava economía a nivel mundial y dio lugar al mercado integral latinoamericano (Mila); el segundo mercado de valores más grande de Latinoamérica.

El potencial de la Alianza es evidente. En mayo de 2016 se creó el protocolo adicional al marco de la Alianza del Pacífico, generando nuevos beneficios y trazando nuevos objetivos entre los países miembros para llegar a una libre circulación de bienes.

Este protocolo trajo importantes beneficios como por ejemplo la exención de impuestos arancelarios a 92 % de los bienes comercializados entre los cuatro países miembros y la eliminación progresiva de estas cargas para los bienes restantes.

El hecho de que la Alianza corresponda a 41% del PIB de Latinoamérica, sumado a los programas que se están adelantando, son hechos alentadores para una creciente y mejora de la inversión extranjera en Colombia e inversión colombiana en el extranjero.

Así pues, en la XII cumbre de la Alianza, celebrada en Cali este año, se destacaron entre otros logros, la implementación de:
Un procedimiento acelerado de patentes “Patent Prosecution Highway” (PPH), que permitiría a los usuarios del Sistema de Propiedad Industrial agilizar trámites para la obtención de patentes en los países miembros y la disminución de costos.

El fondo de capital emprendedor, el cual fue creado con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Fondo Multilateral de Inversiones del BID (BID-Fomin) con el objetivo de facilitar el financiamiento e inversión en emprendimientos medianas y pequeñas empresas.

Ventanillas Únicas de Comercio Exterior (Vuce), que permiten intercambiar información facilitando trámites y procedimientos, como el registro y autorizaciones de importaciones y exportación.

Dentro de los proyectos que se adelantan para seguir alcanzado los objetivos se encuentra la implementación de un pasaporte de fondos de inversión, el cual permitiría a los fondos de inversión comercializar de manera transfronteriza.

Para esto la Unidad de Regulación Financiera con el apoyo técnico del Banco Mundial, publicó el “Estudio sobre pasaporte de fondos de inversión en la Alianza del Pacífico” con el fin de analizar la viabilidad de implementar un pasaporte regional, y se publicó el proyecto de decreto para el reconocimiento de fondos de inversión el cual se encuentra en proceso de ser sancionado.

Otro hecho alentador son las negociaciones que se han adelantado con países como Australia, Canadá, Singapur y Nueva Zelanda, para otorgarle a estos la condición de “Estado Miembro”. Esto sin duda aumentaría las posibilidades de inversión para los colombianos. Hay, por lo tanto, un pacífico de oportunidades para los colombianos.