Agregue a sus temas de interés

Agregue a sus temas de interés Cerrar

  • Andrea del Pilar Mancera

jueves, 30 de mayo de 2013

La Contraloría imputó cargos de responsabilidad fiscal contra el director de la Aeronáutica Civil, Santiago Castro Gómez, y el secretario de Sistemas Operacionales de la misma entidad, Sergio París Mendoza, por el costo adicional que se incurrió en la construcción de la nueva torre de control del Aeropuerto Eldorado.

A los funcionarios citados se les imputó responsabilidad fiscal solidaria por $23.264 millones.

La Contraloría consideró negligente el actuar del director de la Aerocivil cuando en abierto desconocimiento del principio de economía contrató con un costo superior la construcción de esta torre de control, con base en un diseño similar y equivalente al que había propuesto la firma Opain por $20.123 millones. El diseño que contrató finalmente con la firma Ineco tuvo un valor de $44.925 millones.

El costo se incrementó al incluir en la construcción de la nueva torre de control el desarrollo arquitectónico de una pieza de arte precolombino, un poporo que envuelve el fuste de concreto, el cual debe ser construido en estructura espacial y forjados, con costo adicional por el manejo de las fachadas y acabados arquitectónicos.

En total la cuantía del detrimento patrimonial generado es de $23.264.909.342, resultado del mayor costo entre la construcción de la torre diseñada por Ineco comparada con la propuesta por Opain S.A.

La Contraloría consideró que la propuesta presentada por Opain era mucho más favorable y ventajosa para la Aerocivil, condiciones que fueron desatendidas por el director de la entidad.

El organismo imputó responsabilidad fiscal a Castro Gómez en el grado de culpa grave, luego de concluir que su conducta “no es la propia de una persona que actúa con el cuidado y pericia suficiente que debe tener una persona que maneja recursos públicos en calidad de funcionario vinculado a la administración de un bien público”.

En el caso del otro imputado, Sergio París Mendoza, a quien le correpondía determinar y viabilizar el proyecto de construcción de la nueva torre de control del Aeropuerto El Dorado, la Contraloria determinó que hubo un actuar negligente y descuidado de su parte.

“..Si se hubiere requerido aclaraciones, adiciones o mejoras al proyecto enviado por Opain  se hubiere evitado no solo la inversión de recursos en la consultoría, sino la contratación de la nueva torre de control del Aeropuerto El Dorado, a un mayor valor”, consideró la Contraloría al evaluar su gestión.

En calidad de tercero civilmente responsable se vinculó a este proceso de responsabilidad fiscal a la compañía QBE Seguros.

LA REPÚBLICA +

Registrándose puede personalizar sus contenidos, administrar sus temas de interés, programar sus notificaciones y acceder a la portada en la versión digital.