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ARCHIVO Colombia frente a 12 países y 6 estados
miércoles, 27 de noviembre de 2013
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En los últimos siete años, le han otorgado a Colombia 80 patentes por parte de USPTO y, en ese mismo periodo, le fueron concedidas a Corea del Sur más de 70.000 patentes. Estamos tratando de asimilar el tratado de libre comercio con Corea en medio de estas absurdas contradicciones y paradojas. Algo similar ocurre con Canadá, país con el cual ya se firmó un TLC. Desde el año 2004 le fueron otorgadas por la USPTO más de 41.000 patentes. Colombia escasamente llegó a las 100.

Encontrar personas con experiencia en Patentes en Colombia no es tarea fácil por una razón muy simple:

nuestros indicadores en ciencia, tecnología e innovación, respaldados con patentes internacionales, son muy bajos. Desde hace varios años, en Colombia se invierte menos del 0.47 por ciento del PIB en investigación para el desarrollo del conocimiento científico y tecnológico. En Suecia se invierte el 3.82 por ciento, en Israel el 4.71%, en Alemania el 2.43%, en Estados Unidos el 2.71%, en Francia el 2.12% y, en Brasil el 1.62%.

El Foro Económico Mundial publicó el informe Global de Competitividad 2012-2013. En él, 144 países ocupan un lugar en el ranking de competitividad mundial. Dicho ranking es construido a partir de grupos de indicadores relacionados con aspectos como la calidad de las instituciones, la infraestructura, la educación, los recursos humanos y las tecnologías de la información, entre otros. Colombia se ubica en la posición 69.

En esta clasificación, Colombia quedó catalogada así:

Infraestructura: la calidad de las carreteras en Colombia es altamente deficiente (puesto 126). Infraestructura portuaria: (puesto 125). Salud y educación primaria: los indicadores relacionados con los casos de malaria reciben baja calificación (puesto 101 en impacto sobre las empresas por malaria y, puesto 107 en casos de malaria por cada 100.000 habitantes). Calidad de la educación primaria Colombia: (puesto 98), circunstancia que impacta la futura competitividad del país y que contrasta dramáticamente con indicadores de países como Finlandia. Eficiencia del mercado de bienes: los impuestos a la renta en Colombia reciben una discreta calificación (puesto 136), así como la prevalencia de barreras comerciales: (posición 123) y los Costos de la política agropecuaria: (puesto 108). No obstante, un indicador en el que Colombia sale bien calificado es el de “grado de orientación al cliente” (posición 39). Sin duda, hay referentes en los que Colombia muestra mejores resultados. El más importante es el de entorno macroeconómico. En el indicador de inflación, el país ocupa el puesto 42.

En la calificación credicita- país, Colombia ocupa de nuevo la posición 42. Desde hace décadas, el manejo macroeconómico colombiano ha sido un ejemplo en América Latina. Eventos de hiper-inflación, conocidos en naciones como Argentina, Brasil, Perú y Bolivia, no se han desplegado en Colombia. El manejo de las finanzas públicas y el pago oportuno de la deuda explican la buena posición del país ante el FEM (Foro Económico Mundial). En el pilar Tamaño de Mercado se ratifica que, sin duda, Colombia es un mercado muy atractivo: ocupando el puesto 27. El consumo está jalonando la economía. Hay indicadores en los que la calificación del FEM deja algunas dudas, específicamente en lo relacionado con “colaboración industria-universidad” el país obtiene la posición 47 que parece benévola dados los débiles vínculos entre la educación superior y el aparato productivo.

En el índice global de competitividad Colombia está en el lugar 69 después de Chile, México, Brasil, El Salvador y Costa Rica. En innovación quedó en la posición 70. En aprestamiento tecnológico obtuvo el puesto 91. La Eficiencia y la innovación no se han articulado adecuadamente en el desarrollo de procesos de calidad. No más del 4 por ciento de las empresas invierten en patentes y licencias para el diseño o desarrollo de nuevos productos. Colombia presenta unos niveles altos en su tasa de creación y constitución de nuevas empresas que contrasta con las iniciativas de emprendimiento innovador, basadas en la generación de conocimiento. No es fácil acceder a un crédito y no existe una cultura de capital de riesgo o de implementación de instrumentos de financiación de la banca tradicional para proyectos considerados como bienes intangibles, relacionados con la generación y adaptación de conocimiento.