Analistas

El río Magdalena

GUARDAR

La economía colombiana mantiene buen comportamiento. En la última década creció a tasas sostenidas superiores al 4% anual, por encima del promedio de América Latina, la que a su turno creció por encima del ponderado mundial. Este positivo comportamiento se debe, entre otros asuntos, a la pujanza de nuestras economías regionales, donde Bogotá, Antioquia y Valle hacen gran aporte, representando cerca  de la mitad del agregado nacional.

Las cifras macroeconómicas del buen momento son contundentes, el crecimiento del PIB se proyecta al 5% este año, la inflación está baja y controlada en 3%,  la confianza de los inversionistas y consumidores se mantiene, el desempleo se encuentra en un dígito y el índice de pobreza disminuye. 

Ahora bien, existen otras regiones, que en prospectiva y, en la medida que se concreten los proyectos del gobierno, van a apuntalar el dinámico crecimiento. El valle del río Magdalena y sus puertos, lo mismo que la Costa Caribe, comienzan a apoyar el auge. La integración del Diamante del Caribe y Santanderes, según el Plan de Desarrollo, impulsará el anterior propósito. 

El río Magdalena es la principal arteria fluvial del país y se encuentra en proceso de ser utilizada. El gobierno está destinando $2.5 billones para revivirla. Con la navegabilidad del río, se logra adecuada conectividad con los puertos marítimos, especialmente Barranquilla, que se consolidará como una zona portuaria competitiva. El transporte para el consumo interno y sobre todo para la exportación, así aminora su costo de forma notable.

A su turno, Barrancabermeja es epicentro de grandes transformaciones que comienzan a revivir la región como polo de desarrollo, como cuando fue el primer productor de petróleo colombiano. En materia férrea, se planea con prioridad la red que une el valle del río Magdalena y Santa Marta. La ampliación de la refinería de Ecopetrol es una realidad, lo mismo que la hidroeléctrica de Sogamoso. En la zona se desarrolla agroindustria de gran valía y crecen las inversiones mineras.

Incluso el desarrollo urbano de este puerto petrolero, cuenta con importantes proyectos de renovación.  Así se consolida como una ciudad – región competitiva. Destacándose que el PIB per cápita de Santander hoy supera al correspondiente de Antioquia y del Valle. A su turno, Bucaramanga es junto con Bogotá la ciudad de más clase media del país y su capacidad económica crece de manera sostenida, lo mismo que la mejora educativa.

La mágica Cartagena cuenta con el puerto más importante del país, servicio de logística, zonas francas, ampliación de su refinería de Ecopetrol y por supuesto el desarrollo inmobiliario y turístico. La cosmopolita Barranquilla, en los últimos años viene logrando una transformación urbana, con gran participación de la construcción, fuente de empleo y desarrollo. Santa Marta de igual manera crece su economía basada en el auge inmobiliario y turístico, lo mismo que en la minería y zona de puerto para las exportaciones. Así, las principales ciudades del Caribe conforman una región competitiva y de gran progreso.

Como las exportaciones mineras representan más de la mitad del comercio exterior colombiano, la navegabilidad del río ha de ser parte de la infraestructura que requiere el país para la mejora del transporte interno y para contribuir a la productividad nacional. Además, el río Magdalena es un conector entre los departamentos del centro del país, especialmente Santander, con la Costa Caribe colombiana.

GUARDAR
MÁS LR

Agregue a sus temas de interés

MÁS LR

Agregue a sus temas de interés