Analistas

Del plan de desarrollo de Bogotá

La razón de las ciudades es la calidad de vida de sus habitantes, quienes acceden a ellas para satisfacer sus necesidades. El proyecto del Plan Distrital de Desarrollo del alcalde Petro 2012 – 2016, denominado Bogotá Humana, en su propósito la contempla. Quienes hemos estudiado el concepto de ciudad en relación con las necesidades de los hogares, hemos coincidido que los mismos se pueden dividir en tres grupos,  los que se pueden verificar con el Plan.

El primer grupo de necesidades, `lugar para vivir` (todos los hogares de todos los estratos socioeconómicos), en un territorio planificado y con servicios urbanos y  sociales. La vivienda es un eje que justifica las ciudades. Pues bien, el Plan Distrital de Desarrollo, como propósito establece la necesidad de combatir la segregación social y construir una ciudad incluyente, digna y con equidad.

Maravilloso eje estructurante, pero este Plan, no señala con claridad cómo lograrlo. Consigna que la principal fuente de recursos de la ciudad está en el manejo del suelo y del urbanismo. La visión alcabalera no incentiva el desarrollo. El segundo grupo, `sitio para trabajar`. Las ciudades deben ser competitivas, promotoras del emprendimiento y por ende generadoras de grandes fuentes de empleo. Sin educación y desarrollo humano, este propósito se queda corto.El Plan tiene los componentes.

Plantea educación inclusiva, diversa y de calidad, pero no establece la fuente de recursos suficiente para la cobertura universal con la necesaria mejoría en la calidad para la educación pública. De manera complementaria, dentro de la `apropiación de saberes`, el Plan cuenta con un buen enunciado para que con el instrumento de la ciencia, tecnología e innovación contribuya al desarrollo de la ciudad. De otra parte, las fuentes de trabajo se generan por la actividad empresarial, la confianza inversionista, la seguridad jurídica y personal. Temas prácticamente ausentes en el Plan Distrital. La confianza se construye.

El tercer grupo, `la lúdica`, entendida en un sentido amplio, con oferta cultural, entorno estético, con disfrute de espacio público y preservación del medio ambiente, con ofertas gastronómicas y de diversión y con servicios complementarios. En fin, que contribuyan al sano esparcimiento de los ciudadanos y conviertan a la ciudad – región en atractiva.
El Plan contempla la ampliación del espacio público y de zonas verdes. En general, contiene un enfoque ambiental y humano adecuado. Para finalizar, la movilidad corresponde a un cuarto eje, que por ser fundamental a los anteriores, es estructurante. La movilidad tiene un gran impacto en la competitividad y en la calidad de vida de la región.

El Plan enuncia la necesidad de construir un sistema de movilidad. Le faltan definiciones, para lo cual puede usar estudios existentes y verificar  las fuentes de recursos, ya que en el papel plantea la solución llamando al gobierno nacional. La Administración Distrital tiene que generar gobernabilidad, lo que se logra tomando decisiones. Bogotá no aguanta más indefiniciones, entre otras, en materia de movilidad. 

En conclusión, el Plan de Desarrollo de Bogotá, enuncia buenos propósitos, pero está desfinanciado y muestra desalineación con algunas propuestas mediáticas del alcalde Petro.