Analistas 30/11/2020

Alberto Alesina: El Fantasma del piso -5 del BR

Alberto Alesina, destacado economista de la Universidad de Harvard, murió prematuramente a sus 63 años en mayo pasado. Alesina publicó extensamente sobre “economía política” del Estado, su financiamiento y la búsqueda de mayor eficacia del gasto público. Estuvo convencido de que ello definía, en últimas, al Estado como promotor de la aceleración del crecimiento.

Fue Alesina quien ganó el pulso inicial sobre el debate de “austeridad-presupuestal” en Europa, tras la caída del muro de Berlín. Pero, tras la crisis Lehman en 2007-2008, mucho se ha debatido sobre por qué dicha austeridad fiscal realmente no logró “comprar” mayor crecimiento potencial en la zona euro.

Más aun, para el periodo pos-pandemia 2021-2022, se afirma que el “Estado de Bienestar” de Europa estaría mejor parapetado que el desvalido establecimiento de los Estados Unidos tras el desastroso mandato de Trump (2017-2020), ver Blyth (2020) “U.S. Economy ... Vulnerable to Coronavirus” Foreign Affairs.

El punto de fondo de Alesina era que una elevación de la tributación que se acompañara de mayor burocracia se auto-derrotaba hacia el mediano plazo. Ello terminaba por drenar la capacidad de inversión del sector privado y se expandía la burocracia estatal que restaba productividad multifactorial a la economía como un todo.

Alesina realizó importantes contribuciones al analizar también la economía colombiana. La denominada Misión Alesina del año 2001, coordinada conjuntamente con Juan José Echavarría, se ocupó de diversos temas institucionales, presupuestales y relativos a la descentralización. Varias de esas ideas terminarían concretándose en Leyes y dando soporte a lo dicho en las Comisiones de Tributación (2015) y Gasto (2018) auspiciadas por Fedesarrollo.

Tal vez uno de los temas más polémicos de la visión Alesina tuvo que ver con su insistencia en sacar al MinHacienda de la junta directiva del Banco de la República (BR), lo cual consideraba un anatema. Y, visto en el contexto de la mayoría de bancos centrales independientes, evidentemente la presencia del MinHacienda en el BR era un aparente oxímoron: ¿Qué hacia el gobierno presidiendo la Junta de un banco supuestamente independiente?

Tratamos de explicarle que la única forma de virar de un banco central gubernamental (1923-1991) había sido permitiendo que constitucionalmente el gobierno tuviera presencia minoritaria (1 de 7 votos y sin poder veto). Le insistimos en que la presencia del Min-Hacienda no estaba siendo obstáculo para “quebrarle lentamente el espinazo a la inflación”, convergiendo hacia un dígito, tras la exitosa flotación cambiaria de 1999-2000.

Coincidimos sí en que la alta dependencia fiscal representaba un problema y que ello exigía cuidadosa coordinación entre BR-Mhcp (ver Clavijo, 2000 “Coordinating macro-economic policies” Quarterly Journal of Central Banking).
Pero a Alesina le pudo más su espíritu Suizo-Alemán que sus raíces Italianas de Lombardía, pues insistía en que la única forma de asegurar una des-inflación exitosa en Colombia era sacando al MinHacienda del BR. También fueron de esta opinión (al menos en ese momento) el hoy MinHacienda Carrasquilla y el actual Co-Director Steiner, como co-autores de una resonada respuesta (ver 2001 “... A Response” QJCB).

Pues bien, 20 años después se aparece el “fantasma de Alesina” en el piso quinto del BR, lugar donde ocurrirá la votación para escoger el nuevo Gerente del BR este diciembre del 2020. Dicho fantasma seguramente estará repitiendo que, por razones de índole institucional, tal vez no le conviene a la independencia del BR que el MinHacienda pase directamente a ejercer la Gerencia de nuestro Banco Central.

Aunque las leyes vigentes así lo permitirían, ello devela una asimétrica, pues ningún Co-Director puede aspirar a ser Ministro sin haber dejado pasar al menos un año de enfriamiento.

El cuadro adjunto resume la estructura que ha tenido el cuerpo directivo del BR durante 1999-2020, incluyendo allí al MinHacienda. Lo primero que cabe destacar es que sí resultó posible reducir la inflación a la franja de largo plazo de 2%-4% anual, tras flotar la tasa de cambio, y sin deshacerse del MinHacienda.

Más aun, mi percepción es que ello fue posible gracias al papel de “amortiguador” que ejercía el MinHacienda ante el Congreso. Pocos países de la región pueden exhibir tales logros de flotación cambiaria, inflación baja y un BR independiente. Nótese que, a través de todos estos años, ha prevalecido en 70% una visión ortodoxa al interior del BR.

Como era de esperarse, su composición ha reflejado los ciclos políticos a lo largo de todos estos años, donde 38% de sus directivos han estado asociados al Partido Liberal, 25% al Partido Conservador y 37% a sectores independientes. Su representación regional ha estado algo sesgada hacia dirigentes de la zona central (70% provienen de Bogotá o Medellín).

Y también se han tenido sesgos de género prevaleciendo un 92% de hombres, donde solo recientemente se tienen 2 mujeres. Igualmente ha prevalecido el historial de universidades privadas (78%) y la mayoría de quienes allí llegan provienen (inmediatamente) del sector público. ¡¡¡Estamos prontos a celebrar el centenario de nuestro BR en 2023, el cual nos ha demostrado que ha consolidado su independencia con los años¡¡¡