Se cumplen tres meses desde que, a través del Decreto 457 de 2020, Colombia inició un confinamiento obligatorio como medida para reducir la propagación del covid-19. Tres meses que arrojan hoy un balance inquietante no solo en materia económica y social, con más de cinco millones de empleos destruidos y una contracción económica sin precedentes, sino en materia sanitaria, con una curva epidemiológica que supera los 70.000 contagios y 2.300 muertes.

Un balance en el que hay que destacar, desde luego, los esfuerzos que desde el Gobierno y el sector privado se han venido haciendo para enfrentar esta pandemia. El Gobierno, gracias a unas medidas sanitarias oportunas, ha venido enfrentando con asertividad la difícil dicotomía entre confinamiento y economía, hoy con una reactivación gradual en sectores estratégicos que esperamos permita mitigar los ritmos de contracción en la actividad productiva y el empleo. El sector privado, altamente afectado, ha mostrado también una gran resiliencia, la cual ha permitido sin duda acotar el deterioro del mercado laboral.

El papel del sector financiero, en este escenario, ha sido quizás uno de los más destacables. Sus esfuerzos, producto de su compromiso con el país, le han permitido enfrentar los efectos adversos de esta pandemia a miles de colombianos.

Hay que destacar, por supuesto, la continuidad en la atención de las entidades a los usuarios a través de sus distintos canales, pues si bien la preferencia por la digitalización para realizar operaciones financieras se incrementó, las entidades continuaron asegurando la prestación de servicios en más de 85% de oficinas en el país.

Sus ingentes esfuerzos, considerando que cerca de 85% de los recursos corresponden al ahorro de los mismos colombianos, han ido de la mano de una gestión prudencial de los depósitos y un estricto proceso de regulación y supervisión en la colocación, en pro de garantizar la estabilidad del sistema y su transparencia.

Gracias a su compromiso, e incluso de forma previa a la expedición de medidas regulatorias, la banca ha ofrecido diversas herramientas para aliviar el flujo de caja de miles de colombianos. Se ha apersonado del proceso de dispersión de subsidios para hogares y empresas, que derivan de un gran esfuerzo fiscal del Gobierno Nacional, poniendo a disposición de este toda su red de canales y productos, e incluso capital humano, sin mediar por costos operativos.

Esto ha permitido llegar a más de 2,5 millones de colombianos en condición de vulnerabilidad a través del ingreso solidario y a más de 100.000 empresas a través de subsidios para el pago de nómina en el marco del Programa de Apoyo al Empleo Formal (Paef).

Hoy el balance permite destacar que los alivios a través de periodos de gracia otorgados hasta el momento, en el marco de las circulares 7 y 14 de la Superfinanciera, han beneficiado a más de 10,6 millones de colombianos, por un monto cercano a $211,55 billones, lo que corresponde a 42% del total de la cartera.

A su vez, conscientes de las necesidades de financiación en el actual contexto, desde el 24 de marzo al 12 de junio la banca ha desembolsado nuevos créditos para personas naturales y jurídicas por un monto cercano a $61,9 billones, distribuidos en su mayoría a pequeñas, medianas y grandes empresas. Por su parte, los créditos otorgados a través de las líneas del Fondo Nacional de Garantías (FNG), al corte del 18 de junio, bordeaban los 76.862 desembolsos, por un monto cercano a los $3,76 billones para capital de trabajo, pago de nómina, independientes y microfinanzas.

Si bien el balance en materia económica y social es incierto, los esfuerzos desde el sector financiero han sido un pilar fundamental para enfrentar esta pandemia. Los colombianos no deben tener la menor duda de que cuentan con una Banca aliada, cercana y dispuesta siempre a dar soluciones oportunas y asertivas. Una banca que, entendiendo las dificultades que trae consigo la actual coyuntura, esta lista para seguir mostrando con transparencia su compromiso con los colombianos, contribuyendo sin descanso a superar esta lamentable crisis.