Analistas

Retroceso inquietante

A pocos días de darse a conocer el dato oficial de crecimiento del PIB para el tercer trimestre del año, una cifra que nos permitirá conocer si la esperada senda de recuperación ha comenzado a materializarse, los resultados del más reciente informe de Doing Business del Banco Mundial continúan inquietando al mercado y los analistas.

La edición 2018 de este indicador, el cual le toma pulso al grado de facilidad/dificultad que tiene cada país para realizar negocios, reveló resultados no tan positivos para Colombia. Si bien esta última medición incorporó cambios metodológicos que dificultan la comparabilidad frente a ediciones anteriores, los resultados continúan evidenciando rezagos importantes frente a los estándares de países de mayor desarrollo y de algunos de nuestros pares regionales. Colombia ocupó la posición 59 (entre 190 países) y quedó por debajo de países como México, Chile y Perú.

En efecto, una lectura detallada de los resultados devela que el ambiente del país para hacer negocios en Colombia presenta una brecha todavía considerable frente a fronteras y estándares más proclives a un exitoso desarrollo de los negocios. Los resultados muestran que hoy Colombia tiene un desempeño de 69% con respecto a dicha frontera, muy por debajo de los miembros de la Ocde (77%) y de países como Chile y México (71% y 72%).

Inquieta que el elemento de cumplimiento de contratos resulte ser el que más mine las condiciones para hacer negocios. La calificación de este componente, 34%, dista significativamente del resto de variables evaluadas.

Este resultado se constituye en un claro llamado de atención para encarar acciones contundentes que permitan avanzar de manera decidida en la calidad del sistema judicial y en la resolución de las demandas, un hecho que contribuirá al desarrollo empresarial y a una mayor justicia social.

Los resultados del Doing Business versión 2018 también nos recuerdan que deben surtirse avances más contundentes en materia de pago de impuestos y comercio transfronterizo. En Colombia, la tasa efectiva de tributación empresarial se encuentra muy por encima de los niveles de países de la Ocde, donde las tasas de tributación promedio rondan 40%. Esta desventajosa situación en Colombia, que se ve reflejada en condiciones igualmente desfavorables en materia de trámites, nos posesiona en el puesto 142 en términos de facilidad para pagar impuestos. Resulta igualmente lamentable que se hayan dado retrocesos en la calificación de la eficiencia del comercio transfronterizo.

A pesar de que como país le apostamos a varios tratados de libre comercio durante las últimas dos décadas con el propósito de alcanzar mayores niveles de crecimiento y desarrollo económico, impulsar la recomposición exportadora y acotar nuestra vulnerabilidad a las fluctuaciones de los precios de los commodities, los resultados no han sido los esperados.

Si bien no deben desconocerse los avances en materia de obtención de créditos y condiciones para abrir un negocio, los rezagos actuales representan retos de gran calado si queremos dinamizar la convergencia hacia mejores estándares. El llamado no es otro diferente a que en la agenda económica de los próximos años se incluyan propuestas estructurales y concretas que permitan superar con prontitud estos obstáculos y reducir las brechas hoy existentes en materia de competitividad y facilidad para hacer negocios.

Estamos en tránsito hacia la Ocde y ello invita por supuesto a redoblar esfuerzos en estos frentes.