Analistas

Edificando el futuro

Tras varios años de crecimientos notables en el mercado de vivienda, hoy el panorama resulta altamente desafiante. El decrecimiento del PIB de edificaciones, que en lo corrido del año ya bordea el 7,0% real anual, ha sorprendido a todos los que esperábamos que la construcción de vivienda continuara imprimiéndole un impulso clave a la dinámica económica. Como si fuera poco, las ventas de vivienda y los desembolsos acumulados en el primer semestre de 2017 han sufrido también el rigor del ciclo económico y hoy se contraen a ritmos de 13,3% y 4,2% real anual, respectivamente.

Edificar el futuro luce retador en este nuevo panorama y, por ello, no es momento de ceder terreno en la meta de brindarle a cada vez más colombianos soluciones que se adapten a las necesidades habitacionales por la vía formal. Desde la perspectiva tradicional, son bienvenidas las medidas del Gobierno de ampliar el rango de subsidio a la tasa de interés para viviendas No VIS, pasándolo de 335 a 435 SMMLV, y de reglamentar una política de arrendamientos sobre la cual se puedan ampliar las opciones habitacionales para los colombianos. Estas medidas, sin duda, deben ir acompasadas con la consolidación de la seguridad jurídica sobre el cumplimiento de contratos y la recuperación de garantías.

Sin embargo, es la innovación uno de los ejes centrales del éxito empresarial, el que debe sustentar el impulso sostenido en el mercado de vivienda. En efecto, las transformaciones que vienen experimentando las nuevas generaciones, los cambios demográficos e incluso las consideraciones medioambientales demandan ideas innovadoras que complementen los esfuerzos tradicionales que han realizado diversos sectores para impulsar el mercado habitacional.

Es necesario entender que dentro de los rasgos del mercado de la vivienda, factores como la concepción sobre las comunidades y la construcción de ciudades más afables, incluyentes y sostenibles con el medioambiente son elementos que no se pueden dejar de lado. Para ello, herramientas asociadas a la era digital, como el big data o las redes sociales, resultan ser grandes aliados para quienes hoy buscan una solución habitacional y quieren entender y dimensionar sus necesidades de una forma más robusta.

Las nuevas generaciones tienen estilos de vida muy diversos y ello genera nuevos escenarios en materia de productos y servicios. En efecto, las dinámicas sociales se han transformado y de allí que en materia habitacional hoy se busquen alternativas diferentes. La opción de compra, en este escenario, ha dejado de ser prioridad en algunos segmentos, un hecho que por supuesto invita a diseñar esquemas de arrendamiento que permitan hacer un tránsito amigable hacia la propiedad. La importancia que tiene hoy el medioambiente y la calidad de vida se constituyen también como factores importantes en la toma de decisiones. Incorporar estos nuevos elementos debe hacerse pronto si se quiere que el mercado de la vivienda avance con más celeridad, continúe cerrando las brechas habitacionales y sea capaz de brindar soluciones acordes al nuevo mundo.

El desarrollo de la vivienda es parte fundamental de la actividad económica y social de los colombianos. Más allá de los importantes retos que se deben encarar en el corto plazo, el análisis a profundidad sobre las consideraciones para el mediano y largo plazo debe ir ganando espacio en la agenda de todos los actores involucrados. La interiorización de estos análisis tendrá que ser la base de las nuevas políticas habitacionales, de vivienda y del desarrollo de nuestras ciudades.