Analistas

Desafíos capitales

El análisis del panorama económico mundial y de sus riesgos subyacentes se ha tornado cada vez más complejo. A la ya conocida incertidumbre asociada al comportamiento de la actividad productiva global, se han sumado factores de tensión de orden geopolítico que obligan a constantes rebalanceos en los modelos de estimación de riesgo.

En los últimos meses, en diversos procesos electorales a nivel global ha aumentado la acogida de agendas políticas con discursos de corte proteccionista, independentista y bélico. Esta tendencia ha incrementado la probabilidad de generarse impactos sobre el comercio internacional, los flujos de capitales e incluso poblacionales de cara al próximo lustro, lo cual limitaría de manera notable el desempeño económico mundial.

Por otro lado, se ha tornado más recurrente la intensificación de los fenómenos naturales que produce el cambio climático, lo que ha generado numerosas víctimas y aumentado los impactos en los mercados de seguros e infraestructura en varias latitudes. Esto, por supuesto, se configura como un nuevo factor de incertidumbre dados sus efectos no solo en materia de desarrollo, sino en la dinámica de los mercados financieros y de seguros, todo ello en medio de un panorama en el cual persisten incertidumbres considerables en materia de liquidez y crecimiento global.

Pese a lo anterior, en el muy corto plazo, los mercados financieros no parecen haber transmitido negativamente esos mayores factores de tensión. Para el caso colombiano, el apetito de los inversionistas internacionales por los activos del mercado local ha sido notorio. De otro lado, el Colcap, después de presentar importantes desvalorizaciones, ha retornado a crecimientos cercanos a los dos dígitos, al tiempo que las emisiones de renta fija corporativa superan con holgura los registros de un año atrás y tanto los Fondos de Inversión Colectiva como las operaciones MILA han presentado crecimientos importantes.

Sin embargo, más allá de los datos positivos de la coyuntura, el contraste con referentes regionales evidencia la persistencia de varios desafíos en el mercado de capitales colombiano en materia de profundidad, liquidez y eficiencia. Estos desafíos deben ser, por supuesto, encarados con el propósito de dinamizar la estructura económica actual y fortalecer el mercado financiero ante cualquier vicisitud local o externa. Resulta inquietante, por ejemplo, que la capitalización bursátil en Colombia se mantenga aún por debajo de la mitad de la de Chile cuando tenemos una población y un tamaño de la economía mayor.

Los desafíos derivados en la consecución de un mercado de capitales más desarrollado y democratizado deben ser incluidos en una agenda de política pública que defina de manera concreta la hoja de ruta más expedita para profundizar el mercado. Si bien los diagnósticos parecen ser suficientes, los lineamientos de los mismos no se han articulado y gestionado de manera decidida en pro de una canalización robusta de los recursos de ahorro-inversión hacia los usos de mayor contribución al dinamismo económico.

Para ello, no podrá dejarse de lado el papel de nuevas tecnologías como las FinTech, el Big Data, Blockchain o el Cloud Computing, pues la disrupción tecnológica hace años dejó de ser una tendencia y hoy es una realidad que tiene que ser aprovechada. El desarrollo de estas herramientas, en el marco de una hoja de ruta interinstitucional que optimice su uso, propiciará con mayor prontitud la conquista de los desafíos capitales para el robustecimiento de la financiación y potencialización de nuestra estructura productiva.