Analistas

Desempleo y salarios

El tema económico de la semana se relaciona con el mercado laboral y concretamente con las cifras de desempleo y las decisiones del Consejo de Estado sobre el salario mínimo legal. En cuanto hace al desempleo, las cifras del Dane indican que en febrero del año en curso la tasa de desempleo abierto para el total nacional se situó en 10,5% de la fuerza laboral activa, en tanto que un año atrás en febrero de 2016 esta había sido de 10,3%, lo que significa que se presentó un muy ligero incremento en el desempleo. 

Cuando se analiza la tasa de desempleo de las 13 principales ciudades y áreas metropolitanas se evidencia que la tasa en febrero de 2017 fue de 11% frente a 11,4% registrado en igual mes de 2016 o sea para este grupo de ciudades hubo una leve mejora en los índices de desempleo. Este relativo estancamiento en la tasa de desempleo nacional y en las principales ciudades del país es un reflejo del lento crecimiento de la actividad económica nacional. 

Cuando se analiza la tasa de desempleo de Colombia en un contexto internacional se encuentra que esta continúa siendo relativamente alta. En efecto, en el grupo de cerca de cuarenta y dos países avanzados y emergentes, a los cuales les hace seguimiento económico la revista The Economist, solo nueve de ellos, entre estos Colombia, registraron tasas de desempleo superiores a un dígito. La tasa de desempleo de Colombia solo es superada por la de países con problemas económicos severos en años recientes como Grecia, España, Turquía, Brasil, Egipto y Sudáfrica. 

Estas comparaciones internacionales indican que, no obstante los avances logrados en los últimos años, el problema del desempleo en Colombia continúa siendo muy significativo y reducirlo debe continuar figurando entre las grandes prioridades nacionales. Medidas económicas recientes dirigidas a estimular la demanda agregada y el crecimiento de la economía como la reducción de la tasa de interés de intervención del Banco de la República y la adición presupuestal de $7,7 billones para financiar, entre otras, gastos del posconflicto tienen como fin último crear una mayor demanda por puestos de trabajo. 

Pero, en adición a los estímulos a la demanda para estimular el empleo y de disposiciones orientadas a flexibilizar el mercado laboral, una de las variables a las cuales deben dirigir su atención las autoridades económicas es el tema del salario mínimo legal. Varios analistas han demostrado con cifras concretas que el salario mínimo legal en Colombia es muy cercano al salario promedio. Esto indicaría que este tiende a ser muy alto frente a la situación de oferta de trabajo en el mercado laboral y una causa más del desempleo abierto en Colombia. 

Es un hecho, por ejemplo, que el salario mínimo legal puede actuar como una barrera de entrada y formalización laboral en las zonas rurales donde este ni siquiera se cumple como lo evidenció el Informe de La Misión Rural. Por lo tanto, preocupan los argumentos detrás de la reciente decisión del Consejo de Estado mediante la cual declaró nulo el ajuste del salario mínimo fijado para el año de 2016, en razón de la estimación de la inflación causada en el año, la cual según la ley debe ser la referencia del ajuste mínimo para el año subsiguiente. 

Según la literatura económica, para el buen funcionamiento del mercado laboral, el incremento del mínimo debería basarse no en la inflación registrada en el año anterior, sino en la inflación esperada del año siguiente y los incrementos en la productividad laboral.