ANALISTAS

Colombia S.A.
viernes, 20 de diciembre de 2019

Aunque estaba tentado de escribir un artículo con posturas políticas, preferí abstenerme, porque en lo personal creo que es mejor y porque la corporación a la que pertenezco -con justa razón- lo prohíbe.

Me ocuparé de decir solo lo que me corresponde, lo que he podido observar por mi experiencia de más de 30 años identificando líderes y altos ejecutivos a nivel global en general y en Colombia, en particular.

Como primera reflexión he comprobado que un ejecutivo, por capaz que sea, necesita un tiempo razonable de adaptación y entendimiento del contexto, antes de comenzar a generar resultados palpables. Por otro lado, para lograr este objetivo, un ejecutivo debe contar en la mayoría de los casos con una buena estructura organizacional y, si no, rápidamente tener la capacidad de maniobra suficiente para que, siendo el nuevo timonel de la organización, la pueda construir con la ayuda de su junta directiva y del área de talento humano, conformando así un equipo ejecutivo de soporte del mejor nivel y de alto desempeño.

Dicho lo anterior y dando por descontado que el país/empresa cuenta con un líder con excelentes atributos profesionales y personales, la pregunta es si el actual Presidente/CEO del país tiene el equipo adecuado para acompañarlo a lograr resultados en el corto plazo. Vale la pena preguntarnos también si este equipo actúa de manera sincronizada o si cada sector se comporta como un “silo” independiente. Por otro lado, es importante ver si se cuenta con un propósito común que sea entendido por todos y cuyo objetivo principal sea la ejecución de la estrategia de la empresa/país.

Sin duda, un gran equipo es requisito sine qua non para un país si este fuera una organización y, en esencia lo es; incluso podría decirse que es un gran holding empresarial que se encuentra en estado delicado, dada la acumulación de algunas malas decisiones que se tomaron en administraciones anteriores.

Si volvemos a la analogía país/empresa podríamos decir que esta gran organización llamada Colombia S.A. cuenta con una asamblea general de accionistas, representada por los ciudadanos y una junta directiva que podría ser el partido de Gobierno. Es en la junta directiva donde caben o, idealmente, debería haber algunos miembros independientes que representen a la mayoría de “stakeholders” y que estaría también conformada por los otros partidos políticos.

En este país-empresa también hay unos ministros que hacen las veces de vicepresidentes, y unos entes de control y cumplimiento que podrían tener su símil en la revisoría fiscal, la auditoría y el departamento de “Compliance” de una gran corporación. Estas últimas áreas podrían estar representadas en la figura del Contralor y Procurador General de la Nación.

Ahora bien, otras de las preguntas a lugar son si como en una organización del sector privado, toda esta estructura está realmente al servicio del país/empresa; si la asamblea general es culta y constructiva y vela por sus intereses, pero pensando en preservar el país/empresa; si los miembros de la junta lo ayudan, apoyan y le dan ideas para alcanzar los objetivos propuestos o por el contrario lo cuestionan o critican; si los vicepresidentes están coordinados y no se contradicen y desautorizan entre ellos: si estos realmente lo apoyan y no le generan más problemas cada vez que comunican desacertadamente lo que piensan; si existe algún ministro que haga las veces de vicepresidente de sostenibilidad y asuntos corporativos -como en las organizaciones sofisticadas y respetuosas de los grupos de interés- que esté encargado de los temas de medio ambiente, responsabilidad social, seguridad, derechos humanos, comunidad, comunicaciones, entre otros.

Si, en general, estos “vices”, como dije, no le generan más complicaciones al Presidente/CEO de lo que realmente aportan; si los entes de control y seguimiento ponen el “tatequieto” como debe ser, pero de una manera constructiva y evidenciando los problemas, a la vez que le dan soluciones sobre cómo se deben y pueden hacer las cosas, en vez de cortar de tajo las iniciativas. Y, en general, si toda esta estructura de apoyo y control trabaja al unísono por el bien del país/empresa y no por intereses particulares, entonces el Presidente/CEO podrá apoyarse en la estructura de su empresa.

En fin, por algo será que a Singapur le dicen Singapur S.A.
¿Estaremos tan lejos?

Postdata: Si en simultánea a la publicación de este artículo hubo cambios en el gabinete y estos cambios han sido implementados de acuerdo con un modelo de apoyo por el Presidente/CEO de Colombia S.A, ¡enhorabuena!
El Presidente no se equivoca, solo necesita tiempo y equipo.