Todo lo contrario

GUARDAR

Los conceptos lógicos pareciera que a veces no funcionan en nuestro país, pues la acción es contraria a los que define la palabra. Para este ejercicio podemos escoger algunos ejemplos como.

“Movilidad”: que significa mantener el flujo de movimiento, de lo que se puede inferir que entre más ágil en movimiento más flujo, y más movimiento, en consecuencia todo el esfuerzo debe estar focalizado en mover más vehículos más rápido en el menor tiempo posible. Pero curiosamente las secretarías de movilidad usan ingentes recursos en infraestructura, tecnología y personas para lograr frenar los flujos, y para generar la ‘anti-movilidad’ y el resultado es inverso al significado de movilidad.

La lógica sería trabajar preventivamente en educación desde el entendimiento masivo del impacto de lo que significa parar el flujo vehicular o peatonal en vías arterias y como complemento. En lo reactivo, es destinar los recursos hoy desperdiciados en ‘anti-movilidad’ para mover los parados, los varados, los mal parqueados, los lentos, etc, como son grúas en lugares estratégicos y solucionar accidentes vehiculares sin heridos, con fotografías desde los celulares.

“Su llamada es muy importante para nosotros”: en la línea de que el cliente es la razón de existir de un negocio y que son ellos, los clientes, quienes aseguran la sostenibilidad del mismo. Pero, curiosamente, es donde se maltrata al cliente de manera sistemática haciendo unos laberintos de preguntas para nunca poder recibir la ayuda al angustiado usuario. El cliente lo único que quiere es que alguna persona real se interese en ayudarle a solucionar su duda, pregunta o problema de forma expedita, amable y fácil; como se debe tratar a quien le debo mis utilidades, o mi salario y mi futuro desde la perspectiva de los que prestan el servicio.

La lógica sería tener un sistema ágil, con la opción de hablar con gente real y no con máquinas que supuestamente ahorran recursos. Estas personas con altas competencias de servicio al cliente y con conocimiento técnico entiendan que la fidelidad de los clientes no son bienes acumulables y que hay que trabajarlo en coherencia con las promesas de valor que salen en las propagandas y en el esfuerzo de los vendedores que prometen cantidades de beneficios.

“Amnistía de Impuestos”: pagar es un deber y son recursos que en su mayoría son para financiar el gasto público y hacer inversiones en bienes públicos que, como es lógico, le mejoran la calidad de vida a todos los ciudadanos. En algunos casos los impuestos los instrumentalizan para desalentar actividades o disuadir algunos consumos.

La lógica del Estado y de una buena administración es recaudar la mayor cantidad de dinero en el menor tiempo posible, pero en ciertas ciudades y entidades el incentivo es para los morosos y no para los cumplidos pues el descuento por pago oportuno o anticipado nunca es comparable con los beneficios financieros de las amnistías, a tal punto que los conocedores recomiendan no pagar a tiempo pues dicen que más temprano que tarde “habrá amnistía”.

El premiar al que llega tarde haciendo enervar a los cumplidos, el hacer descuentos al que paga tarde es parte de la cultura de volver exitosos a los mal llamados “vivos”.

LA REPÚBLICA +

Registrándose puede personalizar sus contenidos, administrar sus temas de interés, programar sus notificaciones y acceder a la portada en la versión digital.

GUARDAR
MÁS LR

Agregue a sus temas de interés

MÁS LR

Agregue a sus temas de interés