.
Analistas 31/10/2021

Narrativa mata entropía

Ramiro Santa
Presidente Sklc Group

Por el amarillismo de las redes sociales y de las noticias, que la mayoría de las veces refleja la superficialidad de quienes dan la información, se han impuesto las conversaciones de tragedias y eso está generando la costumbre de suponer, sospechar y hacer juicios de valor sin conocimiento suficiente.

La destrucción de la confianza en las instituciones, en los mandatarios, en los funcionarios públicos, en las empresas y hasta en personas que siempre se han conocido como personas trabajadoras y honestas hace cada vez mas hostil el entorno y la convivencia, por lo que urge revertir este proceso, pues si de algo debemos suponer y sospechar es de la información que se recibe a través de las redes sociales y noticias que solo lanzan la bomba noticiosa, sin análisis y sin contexto.

El ejercicio de solicitar que levanten la mano a quienes son honestos en un salón de clases, en una empresa o en cualquier institución o reunión homogénea, el resultado, todos levantan la mano y seguidamente volver a solicitar que levanten de nuevo la mano los que creen que todos los que levantaron la mano en la pregunta anterior son honestos, el resultado, ninguno o pocos. La experiencia con ese mismo ejercicio en países de Europa y Norte América en la segunda pregunta es igual muy cercana a el resultado de la primera pregunta, confirmando la credibilidad en la buena fe de las otras personas. ¿Realmente si tenemos indicios o pruebas que los condiscípulos, colegas o amigos son deshonestos?, o solo son sospechas infundadas, envidias o comentarios irresponsables que destruyen la confianza.

Cada vez que hay que pagar impuestos, la cuenta de la energía o gas se comenta que son costosos por la corrupción; si hay un empresario exitoso o un nombramiento en un cargo no falta el comentario perverso e infundado por que tampoco se piensa que la persona pueda ser exitosa, generando así un circulo vicioso y entrópico que aleja la gente de bien, paraliza las decisiones pues hay que “blindarse” de todos las suspicacias y ataques de los que sin tener el conocimiento hace juicios de valor comunica, opina, replica y hasta ataca.

Ad portas de las elecciones para escoger los dirigentes del próximo cuatrienio pese a la crisis económica mundial, la pandemia, las muertes, secuestros y ataques del terrorismo de los narcogrupos, los paros, los bloqueos y los ataques en redes sociales y juzgados de los opositores de quienes creen en el desarrollo y las libertades, sí se debe reconocer el esfuerzo y el éxito de cada una de las personas y empresas que siguieron trabajando, cuidando su familia, produciendo en sus empresas y sirviendo desde su negocio, profesión u oficio. El resultado de la gestión de todos y del gobierno que en cumplimiento de su deber perdió desde la vida de un ministro hasta de los 1.000 policías y soldados heridos por defender la vida, honra y trabajo de los colombianos.

La invitación a cambiar las narrativas sobre lo que es y ha logrado todo el país en los últimos 20 años en indicadores como Gini, inclusión en salud y últimamente en resultados frente al COVID, en derechos humanos, en crecimiento económico, en cumplimiento de metas de objetivos de desarrollo sostenible ODS, en compromisos ambientales; pero lo que no se puede es seguir viendo el vaso medio vacío y llenarse de razones, desesperanza, odio y polarización que es la apuesta de los que quieren ser el espejo de la miseria económica, social y humanitaria de Venezuela que cayó en la trampa.