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Analistas 26/12/2021

Ley anti Murphy

Ramiro Santa
Presidente Sklc Group
La República Más

El título es la expresión Millenial para reencauchar el viejo adagio "prepararse para lo peor para que suceda lo mejor" y que hoy se lo podemos aplicar como antídoto a la cantidad de mala prensa y predicciones fatalistas sobre el mundo y sobre el futuro del país.

Los estragos sucedidos durante 2020 y 2021 por la pandemia, los gobiernos populistas, la corrupción y los desastres naturales se pueden asimilar a las consecuencias una guerra mundial en términos de pérdidas de vidas, de recursos, de libertades y de tranquilidad agravado en el caso colombiano por los ataques y destrucción programada por políticos, la narcoguerrilla, la migración venezolana descontrolada y el retroceso y falta de gobernabilidad en 3 de las ciudades más importantes del país (Bogotá, Cali y Medellín).

Pese a lo anterior la capacidad de resilencia, de superación y de adaptación de los colombianos que entrenó y aprendió con tanto dolor por los años de violencia, en esta pandemia sirvió a tal punto que Colombia es uno de los paises en el mundo que mejor a manejado la crisis generada por el Covid 19. La pregunta ahora es: ¿qué sigue para 2022?

En cuanto a la salud se puede dar por cierto que el nuevo virus Ómicron nos recordara la importancia de la vacuna y la insistencia en los comportamientos del cuidado; sobre la asistencia a los planteles educativos y el trabajo seguirá la semi presencialidad y la exigencia de la trazabilidad de la vacunación por lo que seguramente se obtendrá la inmunidad de rebaño. En adición se fortalecerán los asuntos relacionados con salud mental, el ejercicio físico y la buena alimentación, aspecto este que va de la mano de los productos frescos que benefician a los productores del campo y la pesca nacional.

Respecto a la economía los indicadores seguirán creciendo como consecuencia del aumento del consumo de las familias, la mayor demanda por productos nacionales por los problemas de la cadena de suministro internacional y el costo del dólar. Lo anterior también beneficiará al turismo doméstico y será otra fuente de empleo. Por otra parte la construcción de vivienda seguirá en su mejor momento. También la minería, el petroleo y el gas con buenos precios seguirá beneficiando a los hogares, al costo del transporte y la generación de energía. Adicionalmente con las exportaciones, los impuestos y las regalías se beneficiarán las finanzas públicas y la presión por impuestos a los ciudadanos.

En cuanto al ambiente el nuevo entendimiento de la responsabilidad compartida en el Cuidado de nuestro hábitat seguirán apoyando los proyectos de transición energética que incluye la puesta en marcha de la hidroeléctrica de hidroituango, la interconexión a la red nacional de algunos proyectos eólicos, foto voltaicos y los proyectos de producción de gas en los pilotos de yacimientos no convencionales y fracturamiento hidráulico. En la construcción de economías verdes se harán alianzas internacionales y con la academia para el cuidado de los bosques y el freno a la deforestación como un imperativo del Cuidado de la riqueza futura de todos los colombianos.

La educación universitaria seguirá en su arduo trabajo de evolucionar para brindar los programas de calidad y la pertinencia para preparar a los futuros profesionales, líderes, empresarios, periodistas y científicos que seguirán trabajando por el Cuidado de las personas, el ambiente y las libertades con justicia.

Prepararse para lo peor para que suceda lo mejor o invocar la ley anti Murphy es hacer las cosas bien, es entender el entorno, es tomar decisiones y hacer acciones contundentes que construyan el futuro deseado, feliz y próspero año nuevo.