Analistas 04/11/2020

Alcaldesa, hágase cargo

A punto de cumplir un año al frente del segundo puesto ejecutivo más importante del país, Claudia López, olvida que Bogotá es su responsabilidad. Insiste en buscar culpables externos a problemáticas que son de su resorte y encuentra en el conflicto una forma de escabullirse. ¿Hasta cuándo podrá seguir así?

La estrategia de señalar con el dedo inquisidor desgastó a la opinión pública y el transcurrir de los días está dejando al descubierto las consecuencias de gobernar con el afán de producir titulares polémicos. El deseo de figurar a veces traiciona.

Es urgente que alguien le recuerde a la alcaldesa que su rol ya no es el de criticar y que su papel como parte de la oposición en el senado es cosa del pasado. Ahora tiene a su cargo la ciudad más compleja de todo el territorio nacional. Una urbe que clama atención más allá del coronavirus.

Hace un mes, la encuesta de percepción Mi Voz Mi Ciudad, que hace parte del programa Bogotá Cómo Vamos, estableció que 46% de los consultados considera que la capital va por mal camino. La cifra no es menor y los acontecimientos recientes ponen sobre la mesa la necesidad de evaluar qué se ha hecho hasta ahora.

Preocupa el asesinato de un ciudadano dentro de un articulado de Transmilenio ―hecho doloroso que jamás se había presentado―, asustan los indicadores del robo de bicicletas, el desempleo angustia y la invasión del espacio público inquieta. Se percibe miedo y desesperanza mientras la ciudad enfrenta escenarios que demandan dedicación plena.

A esta administración ejercer desde el ego y pensando en futuras candidaturas le está haciendo daño. Bogotá, la ciudad de todos, se siente huérfana y teme un retroceso.

No se le olvide, alcaldesa, que más de un millón de bogotanos votaron por usted para verla tomar las riendas. No se distraiga en asuntos que le restan energía y tiempo. Su labor como máxima autoridad capitalina es asumir los problemas, coordinar estrategias y ejecutar. Utilice su temple para liderar y no para pelear. No se desconecte del sentir de la gente.

¡Basta ya de generar enfrentamientos que nada aportan! Si su intención es llegar a la presidencia, la mejor campaña estará en sus acciones, en la coherencia, en las transformaciones palpables y en los resultados medibles cuando llegue el corte de cuentas.

La lista de pendientes en la capital es extensa, pero aún se puede recomponer el camino. Escuche el llamado y hágase cargo, alcaldesa.