Analistas

Una cuestión de metáforas

La mayoría de los comentarios son versiones condensadas de textos más largos.

Creo que el problema es el uso de metáforas. Queremos comparar al gobierno con una familia: si gastamos y nos endeudamos mucho, seremos castigados con inflación y falta de crédito. Pero pese a que la deuda gubernamental no se asemeja en nada a la deuda familiar, al parecer no podemos sacudirnos esta metáfora.

– G., Colorado

Sr. Krugman, usted es el nuevo Rudi Dornbusch: una voz de cordura que advierte a la gente que habrá consecuencias si se niegan a cambiar su forma de actuar.

-V. R., Canadá

Este así llamado “rescate” simplemente significa más deuda, lo que llevará a más medidas de austeridad que sólo empeorarán las cosas. Para ayudar, las demás naciones simplemente tienen que darle el dinero a España.

– J., Pensilvania

La Ley Dornbusch no sólo aplica para crisis económicas. También aplica a crisis sociales, incluyendo eventos que rodean a la Guerra Civil de Estados Unidos, la Primera Guerra Mundial y las revoluciones de Francia y Rusia. En estos ejemplos, la llegada de cada crisis tardó más de lo que se esperaba – las señales de que se avecinaba la Primera Guerra Mundial se remontaban al final de las guerras napoleónicas, por ejemplo.

Pero una vez que llegó la crisis, todo pasó mucho más rápido de lo que se esperaba. Por ejemplo, sólo unas semanas después del asesinato del archiduque de Austria Franz Ferdinand, Europa ya estaba enredada en una guerra de trincheras.

-N., Nueva York

Hace varios años debatí decenas de horas con alguien que estaba obsesionado con la inflación y los déficits. Con base en esta experiencia, mi teoría es que la mera noción de inflación desencadena una respuesta tan fuerte en estas personas que no pueden pensar racionalmente sobre el tema.

Para ellos, la idea de que el dinero se devalúe vía gasto deficitario lleva a una repulsión similar a lo que uno sentiría luego de ver que alguien echa agua de drenaje a tu bebida. Intentar demostrarles que el gasto deficitario no causará que el dinero pierda valor es como intentar demostrar a alguien que es seguro beber agua purificada de una planta de tratamiento de aguas negras. Puede mostrarles toda la evidencia del mundo, pero aún así tendrán asco.

– A., Arizona

Si pudiera endeudarme con una tasa de interés de 0.1 por ciento, la tomaría e invertiría en mi futuro.

¿Por qué no hace lo mismo el gobierno? Esto es lo que el público debería estar exigiendo a los líderes que elegimos en las urnas durante cada época de votaciones.El lucro del temor inflacionario simplemente se aprovecha del temor (irracional) de la gente respecto a los indicesde inflación. Esta situación sólo beneficia los intereses de los ricos, particularmente de los prestamistas.

Estas circunstancias no podráin  ser más fáciles.

-P. A., Massachusetts